Al final, menos deuda equivale a más deuda
Cuando se firmó el desendeudamiento provincial, Schiaretti había dicho que no se ampliaría la emisión de deuda prevista a través de los Boncor. Ahora, eso acaba de cambiar. Daniel Alonso.
Fue también un jueves. Ya era de noche en Buenos Aires y el gobernador Juan Schiaretti, henchido de orgullo, no se cansaba de atender por celular al periodismo.
Era 10 de mayo y unas horas antes, la presidenta Cristina Fernández había anunciado el plan de desendeudamiento provincial, cuya letra chica fue aportada por el propio Schiaretti y su ministro de Finanzas, Ángel Elettore.
¿Piensa ampliar la emisión de Boncor o tomar más deuda con este alivio fiscal?, le preguntó este medio. "De ninguna manera", respondió el gobernador, quien también atajó las sospechas sobre un desborde del gasto público.
Pero el pez por la boca muere. Ayer, a contramano de esa afirmación, se publicó un decreto que eleva el endeudamiento que la Provincia prevé tomar este año en el mercado internacional.
En retórica, sería un oxímoron, figura mediante la cual se entrelazan dos conceptos opuestos en una misma expresión. "Desendéudate endeudándote", podría ser un esbozo para tocar la frontera de la contradicción.
Es que, al final, menos deuda equivaldrá a más deuda. Y todavía falta desandar todo 2011. Para el ministro Elettore, es todo lo contrario. "Ya estaba previsto. Sólo faltaba saber de qué manera se instrumentaba", argumentó.
Se ampara el Gobierno en el artículo 25 del Presupuesto 2010, que lo exime de informar previamente a la Legislatura sobre una decisión de este tipo, ya que el financiamiento que pretende está dentro del alambrado de esa pauta anual.
Un endeudamiento de 526 millones de dólares excede los 1.750,3 millones de pesos previstos como fuentes financieras para la administración general, pero la Agencia Córdoba de Inversión y Financiamiento (Acif) será la que dará el espacio que falta, ya que tiene habilitado 1.577,3 millones de pesos.
Por delante, la Provincia tiene un panorama de alivio fiscal, pero los compromisos en dólares presionarán al ritmo de los intereses y del tipo de cambio.

