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Acusan al Gobierno de complicidad en crimen de Ferreyra

La familia de Mariano y el PO remarcaron las escasas referencias de los K y la tibieza de Moyano. Destacan vínculos empresario sindicales en la contratación de Favale, principal sospechoso.

07 de noviembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencia DyN
Acusan al Gobierno de complicidad en crimen de Ferreyra

Buenos Aires. El Partido Obrero y la familia de Mariano Ferreyra coincidieron ayer en que el silencio oficial sobre el muerte militante "se está transformando en complicidad". Pablo Ferreyra, hermano de Mariano, el militante del Partido Obrero asesinado tras un enfrentamiento con referentes de la Unión Ferroviaria, aseguró que esperaba del Gobierno nacional un "repudio más enérgico" del crimen del joven, "más allá de despegarse".Además, calificó de "muy tibia" la respuesta del titular de la CGT, Hugo Moyano, sobre los gravísimos incidentes que le costaron la vida al militante de izquierda, tras un choque de trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca con representantes del gremio que conduce José Pedraza.Pablo Ferreyra consideró que alrededor de la muerte de su hermano, ocurrida el 20 de octubre pasado en el barrio porteño de Barracas, hay "responsables materiales y políticos, así como intereses empresariales y de la Unión Ferroviaria".Y abogó por que, "al menos, esto sea una bisagra y haya una reformulación de los modelos sindicales".Consultado sobre la reacción del Gobierno nacional frente al asesinato, ocurrido una semana antes de la súbita muerte del ex presidente Néstor Kirchner, el joven de 31 años advirtió: "Me pareció buena y no: esperaba un repudio más enérgico, con algún tipo de sanción o algo hacia la Unión Ferroviaria, más allá de despegarse".El joven insistió en que "el Gobierno debería replantearse el modelo sindical". "Tendría que haber libertad sindical. No deberían existir tercerizados, trabajadores de primera y de segunda. Ojalá esto dé a futuro una nueva perspectiva a los sindicatos. Hay una limitación, que es que los sindicatos, la CGT, arrastran vicios de los noventa. Se tienen que 'aggiornar'", reclamó.Si bien señaló que la Justicia tendrá la última palabra en torno a la investigación de la muerte de Mariano, manifestó que "hay muchos indicios de que hubo algo organizado", una "intencionalidad política" que dijo no lograr entender. "Pareciera que hubo una zona liberada o una especie de incompetencia policial. Mucha gente declara que se abrieron los patrulleros, como para abrir paso a los matones", indicó el hermano de Mariano.Ferreyra añadió que "la amenaza a los periodistas muestra que había una conciencia de que se iba a hacer algo que no querían que saliera en los medios". Marcha. En tanto, el Partido Obrero anunció que se movilizará el martes para reclamar el esclarecimiento del homicidio. "La causa de Mariano Ferreyra destila, por todos los poros, la trama de un crimen político. En ella asoma la acción coordinada de la burocracia sindical, sus sicarios, los concesionarios ferroviarios y fuerzas de represión, todos ellos con un vértice común en el aparato del Estado", dijo hoy el PO en un comunicado de prensa.El PO destacó que la tramitación del ingreso de Cristian Favale, principal sospechoso del asesinato del militante, al concesionario Ugofe, fue a pedido expreso de la Unión Ferroviaria."Las empresas y la burocracia sindical coordinan el empleo de patoteros o sicarios en el ferrocarril, como contraprestación de sus apretadas contra los trabajadores", fustigó el PO. El partido dijo que "el ingreso de estos elementos sirve para provocar un clima de terror en los talleres ferroviarios, contra aquellos trabajadores que resulten 'señalados' por la burocracia sindical". "Se ha revelado, también, que las principales tercerizadas del ferrocarril Roca pertenecen al grupo Roggio, a su vez, socio de la Ugofe. O sea que Roggio se subcontrata a sí misma, en las barbas de la secretaría de Transporte", acusó el PO. Agregó que "el objetivo es desviar a sus arcas los subsidios millonarios que recibe esa contratista de su propiedad". El PO señaló que "la causa, en definitiva, cruza por todas sus aristas al Estado". "A la luz de estas evidencias abrumadoras, el silencio oficial se está transformado en complicidad", acusó. El PO agregó que "el gobierno privilegia sus pactos políticos –y 'sociales'– con la burocracia sindical y los grupos capitalistas –entre ellos, los concesionarios de ese ferrocarril– por encima del asesinato político de Mariano".