Acusación contra Jaime de exdirector de Aerolíneas
Uno de los imputados sostuvo que con el exsecretario de Transporte de la Nación “no se podía trabajar por medios lícitos”.
Buenos Aires. El exdirector de Aerolíneas Argentinas Jorge Molina, imputado por el delito de "dádivas" a favor de Ricardo Jaime, denunció que con el exsecretario de Transporte "no se podía trabajar por medios lícitos" y volvió a proclamar su inocencia respecto del accionar irregular que se le adjudica. Tras recordar la relación "tirante" que mantuvo con el exfuncionario kirchnerista mientras se desempeñó en Aerolíneas, Molina dijo estar "ansioso" de declarar ante el juez federal Julián Ercolini, en el marco del proceso oral que se inicia el próximo viernes por este tema y que involucra a Jaime y al empresario Sergio Cirigliano. La investigación judicial apunta a establecer si el exsecretario de Transporte realizó viajes costeados por el empresario a quien debía controlar desde su función, mientras que la misma sospecha alcanza al exdirector de la compañía.En declaraciones a radio América , Molina negó cualquier accionar de su parte en beneficio del exsecretario: "Nunca quise favorecer a Jaime en nada; es más, yo tenía una relación tirante con él por su forma de ser, de actuar", enfatizó. "El era un funcionario público al que uno tenía permanentemente que rendirle pleitesía para llevarse bien con él", evocó el gerente de Aerolíneas Argentinas.Y rememoró: "Desde Aerolíneas teníamos una lucha permanente con él por todas las piedras que nos ponía. Yo quería que se fuera del cargo, pensaba que era imposible trabajar con él por medios legales, por medios lícitos".Además, reveló que en reiteradas oportunidades Jaime le pidió que nombrara a un sobrino suyo en la oficina de Aerolíneas en Porto Alegre, Brasil, solicitud a la que, dijo, "siempre" se negó, pero que ese nombramiento se concretó tiempo después de que él dejara la compañía aérea.Recordó que Jaime "vivía en Córdoba, una de las plazas de mayor conectividad que tiene la República Argentina por transporte aéreo y, sin embargo, utilizaba un taxi aéreo para ir los fines de semana o a visitar a su hermana o a sus parientes a Brasil o irse a ese país los fines de semana largos".Dijo que "no sólo el grupo Cirigliano, que en ese entonces alquilaba taxis aéreos" habría beneficiado a Jaime, sino que "hubo otros empresarios" que favorecieron al exfuncionario kirchnerista. Ante una pregunta, Molina insistió en negar que en enero de 2008 haya autorizado para Jaime un pasaje en clase "business", para su regreso de Río de Janeiro, que es lo que la Justicia considera una "dádiva" a favor del funcionario. "Yo no le entregué ningún pasaje. En ese entonces, para otorgar un pasaje gratuito, para que hubiera un control, necesitaba de dos firmas: la mía, como gerente de Relaciones Públicas, y las del gerente general; sugestivamente este pasaje no tiene esas firmas", contó.

