2011: Córdoba resignará 6.615 millones
Es el aporte neto a la Nación por derechos de exportación a la soja, según el presupuesto 2011. Boudou chicaneó a la oposición al remarcar que su propuesta alternativa no incluye este tema.
Buenos Aires. El ministro de Economía, Amado Boudou, salió a apurar con críticas y chicanas a la oposición para que apruebe "con racionalidad" el presupuesto 2011 y desnudó los problemas internos de los bloques anti-K por no haber planteado la baja de las retenciones al agro en el proyecto alternativo de plan de gastos que presentaron la semana pasada. El tema no es menor para Córdoba. Según el monto presupuestado por el oficialismo, la provincia realizará en 2011 un aporte neto de 6.615 millones de pesos, sólo por las retenciones a la soja. Este dato surge de un cálculo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), según el cual el presupuesto oficialista prevé recaudar por derechos de exportación a la soja 24.362 millones de pesos, de los cuales sólo 7.309 millones volverán a todas las provincias a través del Fondo Federal Solidario.Sobre el total de retenciones, Córdoba aportará a las arcas nacionales 7.236 millones, de los cuales sólo recuperará 621 millones por el fondo sojero. Tal como está planteada la discusión parlamentaria, lo más probable es que estos números se mantengan. Es que, por un lado es casi imposible que los cambios a las retenciones de la oposición se voten antes de fin de año, aun si hoy obtuvieran dictamen de comisión.Y, por otra parte, es muy posible que, si el Gobierno no consigue aprobar su proyecto de presupuesto, finalmente no se logre sancionar ninguna iniciativa y el Ejecutivo se maneje con la previsión para este año. Presión de Boudou. Acompañado por los jefes parlamentarios del kirchnerismo y por funcionarios de la cartera económica, Boudou dijo que las propuestas alternativas que presentaron por un lado el radicalismo, el macrismo, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y el GEN y, por otro lado, la centroizquierda, apuntan "al mayor endeudamiento, no tienen solvencia fiscal, son centralistas" y "vuelven a las ideas que sumieron a la Argentina en el desempleo y la timba financiera", por lo que sostuvo que son "un desbaratamiento de los logros conseguidos" por el actual Gobierno. Además, Boudou metió el dedo en la llaga e intentó dividir aun más a la oposición que no logra ponerse de acuerdo sobre las retenciones al agro. "Ya nadie quiere bajar las retenciones; a cuantos enfrentamientos inútiles nos llevaron en estos años", dijo el ministro para aludir a que el dictamen del grueso de la oposición no habla del tema, puesto que se está discutiendo en una ley aparte (tiene despacho de la Comisión de Agricultura pero no de Presupuesto y Hacienda). Ayer, el oficialismo pidió que el presupuesto 2011 se trate en una sesión especial mañana mismo, pese a que a las 10 debe arrancar otra sesión solicitada por los bloques opositores para terminar de votar la baja en el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, discutir la modificación del Indec y otros temas que no son del agrado del Ejecutivo. La oposición quedó nuevamente dividida frente al pedido del Gobierno de tratar mañana el presupuesto 2011. El macrismo, la Coalición Cívica y el radicalismo querían abordar primero los temas que quedaron pendientes y luego el plan de gastos. El Peronismo Federal y el GEN se mostraban más cerca de darle el quórum al kirchnerismo para debatir sólo el presupuesto. La jugada del kirchnerismo apunta a meter presión a la oposición, que hasta ayer esperó en vano señales del Frente para la Victoria para consensuar un dictamen. Con el correr de las horas, varios legisladores anti-K, como Horacio Alcuaz (GEN) y Enrique Thomas (Peronismo Federal), denunciaron que lo que busca la Casa Rosada, que por ahora no tiene los votos para sacar el proyecto, es provocar que la oposición imponga otro para después vetarlo o que, por primera vez, el Congreso rechace todos los proyectos y entonces el Gobierno quede facultado a volver a ejecutar el Presupuesto 2010, pero sin controles legislativos y con amplias facultades para mover partidas. "El Ejecutivo tiene los mecanismos legales y constitucionales" para garantizar la aplicación del programa dijo ayer Boudou en este sentido.

