Vivir con dignidad
La llamada Ley de muerte digna no protege ni inmuniza contra la incertidumbre que significa estar en el umbral del último acto de la vida, que es la muerte. Adrián Vitali.
La ley de muerte digna protege a la persona del encarnizamiento terapéutico y también protege a sus familiares. Pero la ley no protege ni inmuniza contra la incertidumbre que significa estar en el umbral del último acto de la vida, que es la muerte. Morir en paz no significa morir sin sufrimiento. Pero morir sufriendo tampoco significa que la muerte no haya sido en paz. Porque la paz no excluye el sufrimiento y el sufrimiento tampoco excluye la paz.Sólo hay sufrimiento si hay conciencia. Por eso, sólo el hombre tiene conciencia, porque sabe que muere y por eso sufre. Es un ser inconcluso, precario; es un ser en tensión. Los animales no legislan sobre el derecho a una muerte digna en su especie, porque no tienen conciencia del sufrimiento ni de la muerte. Sus códigos genéticos están diseñados sólo para vivir.La muerte es un acto personal, como el nacer. Nadie nos puede reemplazar, por más que lo intente. Somos, en la colectividad humana, únicos e irrepetibles, y quizá esta soledad de ser únicos nos hace vivir en tensión durante toda la existencia. Por eso vivimos entre dos gratuidades: la vida y la muerte.Nadie nos pregunta si queremos nacer, pero tampoco si queremos morir. Quizá por eso la muerte nunca es impuntual y llega sin planificación y sin efemérides repetidas. La muerte nos iguala, nos devuelve el parecido que teníamos cuando nacimos: la desnudez.¿Se puede morir con dignidad después de haber vivido sin ella? ¿Todos vamos a tener esta posibilidad? Los desnutridos por la distribución injusta de las riquezas, ¿pueden tener una muerte digna? Los jubilados que trabajaron toda su vida y terminan cobrando la mínima, ¿pueden tener una muerte digna? Los que han perdido un ser querido por la inseguridad, ¿pueden tener una muerte digna? Los que viven de changas y comen salteado, ¿pueden tener una muerte digna?¡Qué difícil es tener una muerte digna después de haber vivido sin dignidad! Por eso, sólo viviendo con ella se puede tener una muerte digna.

