Uruguayos sin filtro
Esto de las declaraciones “accidentalmente” filmadas de los presidentes uruguayos para hablar de Argentina se ha vuelto recurrente. Alejandro Mareco.
Puff, esto de las declaraciones “accidentalmente” filmadas de los presidentes uruguayos para hablar de la Argentina se ha vuelto recurrente. Y a veces, por lo que representan políticamente, parecen más bien el resultado de una estrategia de hablar por lo bajo lo que no se animan a decir en voz alta.
Que “la vieja es más dura que el tuerto” es una expresión ofensiva sobre todo por la forma de llamar a dos presidentes de la Nación argentina. Más allá del maltrato evidente que cabe en el apelativo de referencia a Cristina y Néstor Kirchner, la frase retrata, en sí misma, lo que al presidente de Uruguay, José Mujica, le cuesta conseguir en ventajas o concesiones comerciales en la relación con Argentina.
De todos modos, como dicen algunos, puede haber sido una manera de resaltar las férreas convicciones de la Presidenta argentina, aunque dicho con palabras poco sutiles.
Tal vez lo dijo con palabras que son el reflejo de la manera cotidiana y popular en Uruguay o en la misma Argentina, pero que, desde luego, no se corresponden con la estatura de un mandatario.
Acaso esas declaraciones son parte de un personaje que Mujica cada vez sobreactúa más. Una cosa es mostrarse como un viejo con pasado en las filas que intentaron la revolución armada en su país y que hoy, a la vuelta de la violencia y de los años de democracia que dieron a luz al Frente Amplio, aparece como un tipo campechano, que vive apenas con los sueldos de su mujer y los suyos, que se sienta en el piso y muestra sus medias. Otra cosa es sólo mostrar el candor de sus medias.
Esos gestos, que, al fin, son menos sustancia que apariencia (aunque quizá no sean una sobreactuación de Mujica), despiertan admiración y hasta algún fervor en algunos argentinos, como si Mujica fuera el presidente soñado. Aunque es posible que si fuera nuestro presidente, a muchos de nuestros “progresistas” que hoy lo aplauden no les gustaría que muestre sus medias aquí.
Las palabras que al parecer se le filtraron a Mujica sin estar advertido de que estaba siendo grabado también sugieren que con Argentina no se puede pactar demasiado sin antes pasar por Brasil.
De este punto sale una lectura interesante: por un lado, se puede pensar que las políticas exteriores argentinas están supeditadas a las de Brasil. Pero también puede entenderse, y a la luz de estos años parece quedar claro, que más allá de todas las políticas regionales, y más acá también, la alianza Argentina-Brasil, es clave.
Es toda una nota que nos da que hablar a propósito de lo que hemos avanzado en las últimas décadas de la relación entre ambos países, que contrasta totalmente con el ayer, cuando pensábamos que nuestra gran hipótesis de conflicto militar era con Brasil. Y es por eso que, en consecuencia, y por ejemplo, nada o poco debía invertirse en Formosa pues era el primer territorio que los brasileños podían atacar en caso de una contienda. De hecho, Uruguay nació como país “tapón” entre sus vecinos).
De tanto en tanto, los presidentes uruguayos nos dan un asusto con sus declaraciones. Jorge Batlle dijo, más o menos, que los argentinos éramos todos ladrones; Tabaré Vázquez, en quizá la más lamentable de las declaraciones, sostuvo que habían hablado con el mismísimo George Bush para que los acompañara en un posible conflicto bélico con los argentinos por el tema de las papeleras.
Por eso, este exabrupto de Mujica suena no demasiado más que a desafortunado. En cambio, más creíble se parecen sus declaraciones cuando dice que, por historia y por cultura, nada habrá de separarnos.

