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¿Otra distorsión del Indec?

El Indec es un organismo que recibió muchas críticas en los últimos años, principalmente por sus estadísticas inverosímiles sobre la inflación y el desplazamiento de funcionarios prestigiosos por funcionarios comprometidos con el Gobierno nacional. 

13 de marzo de 2014 a las 12:52 p. m.
Francisco Menin*
¿Otra distorsión del Indec?

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) es un organismo que recibió muchas críticas en los últimos años, principalmente por sus estadísticas inverosímiles sobre la inflación y el desplazamiento de funcionarios prestigiosos por funcionarios comprometidos con el Gobierno nacional. Ello provocó efectos negativos, que hoy se intentan recomponer elaborando un nuevo índice de precios al consumidor. Pese a los cuestionamientos, el organismo mantenía líneas de trabajo –como las encuestas a hogares– que gozaban de un prestigio y eran herramientas muy útiles para evaluar políticas públicas e indicadores socioeconómicos, puesto que recaban información muy variada sobre la situación social; en especial, relevan los datos del desempleo.Desde hace tiempo, los números del desempleo en la Argentina presentaban incoherencias que podían atribuirse a problemas estadísticos. Por ejemplo: en el aglomerado de San Nicolás-Villa Constitución (provincia de Santa Fe), el desempleo en mujeres menores de 30 años durante 2012 pasaba cada tres meses del 20 al 12 y luego al 30 por ciento. Una volatilidad muy elevada como para atribuirla a variaciones del mercado de trabajo, y que quizá se debiera a falencias estadísticas.En un análisis privado sobre este caso, se determinó que el error estadístico de la encuesta era cercano al 13 por ciento, lo que hacía imposible considerar fiables a esos datos.Hoy, la sorpresa la encontramos en el último informe sobre desempleo, relevado en el cuarto trimestre de 2013, que presenta una baja del índice al 6,4 por ciento, en medio de un panorama económico complejo.Esto motiva indagar en los datos, analizando los resultados por ciudades o provincias. Y allí el panorama se torna dudoso.Comparando entre las diferentes regiones, encontramos que en el noreste es donde se presentan los datos más extraños. El caso extremo es la ciudad de Resistencia, Chaco, con una tasa de desempleo del 0,6 por ciento; mientras que en la medición anterior, de mediados de 2013, el resultado fue cero. Ni siquiera un desempleado en la provincia del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Mediciones dudosas

Otras ciudades también tienen mediciones extremadamente bajas. Por ejemplo: Posadas arroja un resultado de 1,2 por ciento y Formosa, 2,3. Valores inverosímiles para cualquier análisis socioeconómico y para el sentido común; con la paradoja de que Chaco, Misiones y Formosa son las provincias con menor producto interno bruto

per capita

del país. Hoy, el Indec nos está diciendo que a menor riqueza, mayor empleo, algo difícil de asimilar.

Si indagamos más, encontramos datos a los que es difícil hallarles una explicación, y pueden ser la causa de tan extraños valores.

El mercado de trabajo cuenta con un principio absoluto: el desempleo tiene cara de joven y de mujer. Son los que sufren de un modo más profundo el desempleo y la informalidad laboral, tendencia que se comprueba universalmente en todos los análisis.

Pero la región noreste de nuestro país invierte la tendencia: los hombres, con un tres por ciento, duplican en desempleo a las mujeres, que presentan 1,7 por ciento. Y si analizamos sólo a los jóvenes, vemos también que las mujeres presentan una tasa del cinco por ciento y los hombres suben a un 6,3 por ciento.

Es difícil que sin una contundente política pública se puedan invertir tendencias tan arraigadas en todos los escenarios socioeconómicos. Que una región como el noreste de nuestro país presente estadísticas inverosímiles no es inocuo, puesto que un 10 por ciento de los casos que componen el índice nacional de desempleo son tomados allí.

Nuestro país retrocedería en mucho si estas estadísticas dejan de ser confiables, puesto que son fundamentales para trazar políticas públicas y conocer cómo evolucionamos.

*Abogado, miembro del Centro de Estudios sobre Derecho y Economía y del módulo Jean Monnet de la Universidad Nacional de Rosario