Ideas para mejorar la seguridad
La solución no llega con más móviles ni formando a los apurones más efectivos. Hay que promover una reforma en la Policía de Córdoba. Dante Rossi.
La seguridad depende fundamentalmente de factores que exceden los límites provinciales. A pesar de ello, es mucho lo que se puede hacer desde Córdoba. Existe un crecimiento sostenido del delito, acompañado de un descreimiento de la ciudadanía en las fuerzas policiales y políticas, a las que ven como incapaces de solucionar el flagelo. El dato de cordobeses que fueron asaltados hasta 11 veces revela que existe incapacidad para resolver cuestiones específicas o un desconocimiento real del mapa delictual.La solución no llega con más móviles ni formando a los apurones más efectivos. Hay que promover una reforma de la estructura de la Policía cordobesa con el fin de alcanzar mínimos de seguridad ciudadana.Corresponde trabajar para que la Policía actúe en cada barrio, en cada comunidad, en confianza plena con los vecinos, para brindar protección, atacar la venta de estupefacientes y detener incluso el delito menor.Se debieran otorgar créditos baratos para la instalación de alarmas comunitarias, concientizando a la población respecto de que sólo con la solidaridad y compromiso de todos será posible menguar este flagelo. Acciones propuestas
Dotar a la comunidad educativa de herramientas y conocimientos para prevenir y detectar conductas de riesgo y promover el bienestar psicosocial de los estudiantes en establecimientos de alta vulnerabilidad social. Donde se detecte mayor índice de criminalidad, se debe implementar un programa de jornada alterna a la escolar, para contener a los chicos. Fomentar la creación de un centro de evaluación, financiamiento y puesta en marcha de proyectos de prevención social que elaboren universidades, centros educativos y el sector privado. Aumentar la vigilancia donde se concentran más delitos, con planes de seguridad regionales, para que estos no se diseñen sólo desde la ciudad de Córdoba. Crear un programa que reduzca el atractivo de los bienes susceptibles de robo, atacando el mercado de reventa. Elaborar un trabajo coordinado con otras fuerzas de seguridad, provinciales y nacionales, lo que redundará en una mejor prestación, particularmente en áreas cuya competencia es federal, tales como narcotráfico, lavado de dinero y contrabando, entre otras. Diseñar una estrategia de control del tráfico de drogas, para dificultar el ingreso de esta con verificaciones sorpresivas, y el desbaratamiento de los puestos de distribución existentes en cada barrio. Creación de fiscalías especializadas para delitos de alta complejidad y robo de automotores y sus accesorios; como así también para los que involucren a electrodomésticos, electrónicos y de computación. Iluminar barrios y ciudades, limpiar baldíos y patrullar en forma constante las zonas más afectadas por el delito. Conclusión. La calidad en la capacitación de las fuerzas de seguridad, el sueldo justo, el respeto por los descansos correspondientes, el ingreso reglamentado de modo adecuado y la plena profesionalización de todos los cuadros, más las ideas precedentes son sólo algunos de los aspectos necesarios para corregir el flagelo de la inseguridad y para que la sociedad vuelva a confiar en sus autoridades. Las condiciones de marginalidad generan un aumento del delito, y el mejoramiento de los índices de pobreza depende en gran medida de políticas nacionales. Pero, desde la provincia, es mucho lo que podemos aportar.
*Dirigente UCR, ex legislador provincial

