Historias del Café Comercial
Jorge Maldonado Román nos conduce, contando historias, por las calles del barrio de Chamberí, en Madrid. Ángel Stival.
Alguna vez, en los albores de esta ocurrencia, hemos dejado el espacio para que se explayase un maestro de escuelas que decía las cosas claras, sencillas y rotundas que un buen maestro de escuelas puede decir (y pocos escuchan).
Permítasenos repetir la experiencia porque nos escribe, para enmendarnos la plana, Jorge Maldonado Román, cordobés radicado en Madrid desde la década de 1970 por razones obvias. Poeta, artesano y por sobre todo animador (motivador) cultural, Jorge dice:
"El café al que fuimos, donde tomamos los churros, se llama Café Comercial (y no Continental, como consignamos por error en el artículo del domingo anterior) y está en la Glorieta de Bilbao, en el barrio de Chamberí.
"Al Comercial iba a tomar café don Enrique Tierno Galván, quien fuera el primer alcalde democrático de Madrid después del franquismo, si es que ya se ha acabado (cosa que no sé...). Era socialista y conocido como \'el Viejo Profesor\'.
"La calle por la que anduvimos es la de Fuencarral y la portada en que te saqué una foto es la del Museo de Historia (antiguo Museo Municipal). Está instalado desde su inauguración, el 10 de junio de 1929, en el antiguo Hospicio de Madrid, edificio construido en el reinado de Felipe V, entre 1721 y 1726, por el arquitecto Pedro de Ribera, autor de la fachada principal y la espléndida portada, obra maestra del barroco español. Luego fuimos a la Plaza del Dos de Mayo, en el barrio de las Letras, o Zona de Malasaña. Manuela Malasaña Oñoro fue una de las víctimas del levantamiento del 2 de mayo de 1808 reprimido por las tropas napoleónicas destacadas en la capital española, cuya memoria es honrada como una de las heroínas populares de aquella jornada.
"El Arco del triunfo está dedicado a los capitanes Daoíz y Velarde, oficiales de artillería del cuartel de Monteleón que se sumaron al levantamiento contra las tropas francesas.
"Los dos leones de las Cortes, esculturas de Ponciano Ponzano, que flanquean la entrada al Congreso de los Diputados, fundidos con el bronce de cañones capturados en la Guerra de África en 1886, fueron bautizados popularmente como Daoíz y Velarde".
Gracias, Jorge, por este paseo cultural por un rincón de Madrid.

