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Goles y memoria

Mientras su selección da lecciones de fútbol en el Mundial, la Justicia española provoca vergüenza ajena. Ángel Stival.

11 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Goles y memoria

Es difícil encontrar por estos días en Madrid alguien que no hable de la Roja y de sus hazañas. Más si sólo se dispone de unas horas, suficientes apenas para comer unos churros en el Continental.

El mejor momento del deporte español, dicen a coro Marca , As y los suplementos deportivos de los diarios. Recuerdan a Rafael Nadal, número uno del tenis; a Pau Gasol, el campeón de la NBA con Los Angeles Lakers; a Alberto Contador, ciclista que es gran animador del Tour de Francia, y a Fernando Alonso, piloto de Fórmula 1.

Hay noticias, sin embargo, que no están en las portadas y consumen sólo alguna página interior, que advierten que no todo está tan bien en España. Estamos hablando de las dificultades que afronta la Madre Patria para revisar el oscuro período franquista. El juez Baltasar Garzón, por ejemplo, se las ve negras por intentarlo.

Justicia franquist. La familia de Miguel Hernández (1910-1942), poeta condenado a muerte por la Justicia del dictador Francisco Franco y que murió en la cárcel antes de que se le aplicara la pena, quiere reivindicar su memoria. Como el Supremo (equivalente a nuestra Corte Suprema) se niega a revisar fallos con el argumento de que los consejos de guerra "aplicaban el derecho vigente", los familiares exhuman un documento en el que un fiscal falangista describía al poeta republicano como una persona "de inmejorables antecedentes, generosos sentimientos y honda formación religiosa y humana". Presentan, asimismo, pruebas de que el poeta, comunista, no estuvo en Rusia. Se admite, implícitamente, que ser comunista y haber estado en Rusia son hechos suficientes para motivar una condena a muerte. Y que Hernández era "inocente" de esos cargos.

¿Para qué sirve una reivindicación así? Para confundir y, sobre todo, para que el pobre Miguel se revuelva en su tumba. Sirve también para valorar mejor lo que está haciendo la Justicia argentina, que tiene en el banquillo a "nuestro Franco", el ex teniente general Jorge Rafael Videla, y a Luciano Benjamín Menéndez, a punto de recibir su quinta cadena perpetua. No deja de ser un consuelo.