El pueblo debe saber
En estos 30 años de llamada democracia, hemos tenido un verdadero gobierno en las sombras de los servicios de inteligencia, y al cual se han sometido todos los poderes de Estado, sus gobiernos y partidos.
El pueblo debe saber para intervenir ante la grave crisis política que quedó planteada con la muerte del fiscal Alberto Nisman. El suicidio o asesinato del fiscal no puede ser separado del hecho de que estaba por presentar ante el Congreso una grave denuncia contra el poder político y la Presidenta. Y que esas denuncias tenían que ver con el atentado a la Amia en 1994.Un atentado que no fue esclarecido sino, por el contrario, la investigación fue envenenada durante 20 años con pistas falsas provistas por los servicios de inteligencia, el encubrimiento del "Fino" Palacios (luego jefe de Policía de Mauricio Macri) y la denuncia negociada por el juez Galeano de la conexión local, entre otras atrocidades, para garantizar la impunidad como resultado.El propio Nisman fue el hombre que el kirchnerismo puso al frente de la causa para seguir la llamada pista iraní con información provista por servicios de inteligencia internacionales del departamento de Estado y de Israel, como parte de las provocaciones belicistas que desarrollaban entonces contra Irán.Su desaparición ha puesto en evidencia una guerra entre los servicios de inteligencia, servicios que operan desde la dictadura militar y que todos los gobiernos desde 1983 hasta hoy han mantenido en sus filas, servicios que han sido parte fundamental de la "conexión local" de la masacre de la Amia y en el atentado a la embajada de Israel dos años antes.Los servicios que hoy denuncian al Gobierno por encubrimiento hasta hace un mes eran parte del staff oficial. La denuncia viene luego de que fueron desplazados cuando el kirchnerismo comprobó que colaboraban con Sergio Massa y otros opositores. La oposición derechista –que también encubrió cuando fue gobierno– los apoya.La muerte de Nisman está inscripta en esta guerra de aparatos de inteligencia. En estos 30 años de llamada democracia, hemos tenido un verdadero gobierno en las sombras de los servicios de inteligencia, y al cual se han sometido todos los poderes de Estado, sus gobiernos y partidos. Son esos servicios los que el Estado utiliza para provocar y reprimir las luchas populares.Todos los gobiernos desde 1983 hasta hoy los sostuvieron, por eso ni el gobierno ni la oposición los van a desmantelar. Son 20 años de impunidad tras el atentado contra la Amia, 20 años que incluyen la desaparición de Jorge Julio López, el (también) misterioso suicidio de Yabrán o las coimas del Senado.A su vez, esos servicios siguen el libreto de "servicios" internacionales, que juegan el mismo papel de provocación y delación contra todos los pueblos del mundo. La democracia argentina no sólo ha sido incapaz de garantizar las libertades democráticas, sino también la soberanía nacional.
Oposición distraccionista
Massa ha planteado una sesión extraordinaria para anular el memorando con Irán, un planteo perfectamente inútil: el acta con Irán está muerta desde hace casi dos años, porque el Parlamento de Irán nunca la votó y en Argentina fue anulada por la Corte, lo cual lo pone además como furgón de cola de maniobras imperialistas. Macri y el resto de la oposición tienen una posición similar.
Una evidencia ha sido el boicot de la mayoría de la oposición a la sesión de la Comisión Penal del Congreso que iba a discutir este tema con la presencia del propio fiscal muerto. Era la oportunidad de resolver qué rumbo se debía tomar, de intervenir en la crisis abierta. Muy lejos de eso la oposición le quitó el cuerpo a la sesión para plantear que debía actuar la Justicia, la misma que durante 20 años garantizó la impunidad.
Lejos de eso nuestro diputado Néstor Pitrola (FIT-PO) denunció en la Comisión esta guerra de mafias de los servicios y planteó una ley para que se abran los archivos secretos de la ex-Side y los servicios de información en lo que respecta al ataque a la Amia.
También planteó que el jefe de Gabinete nacional, Jorge Capitanich, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, comparezcan ante el plenario del total de la Cámara, para una interpelación integral sobre la causa Amia, interpelación que debe ser pública, divulgada en forma directa por los medios de comunicación, para que el pueblo pueda formarse una opinión e intervenir.
La posición de nuestro partido se completa con el reclamo del esclarecimiento de la muerte de Nisman; el rechazó también al nombramiento a dedo por Alejandra Gils Carbó de un nuevo fiscal en la causa Amia, que se forme una comisión investigadora independiente en el Congreso Nacional para investigarlos y centralizar su custodia; que se hagan públicas todas las investigaciones de Nisman; la apertura integral de los archivos de inteligencia de la Secretaría de Inteligencia y del Ejército; la destitución y el juicio y castigo al general César Milani, y la derogación de la ley antiterrorista y el Proyecto X de inteligencia.
El desmantelamiento de los servicios de espionaje y represión (que son, además, antros organizadores del delito) es simplemente una utopía bajo el Estado capitalista, que no podría subsistir siquiera un minuto sin un sistema de conspiración contra la ciudadanía.
Por eso es fundamental reforzar la lucha y la organización popular, para poner fin a los servicios de inteligencia y al Estado que los organiza y encubre.
* Dirigente del Partido Obrero y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores

