Temas del día:

El perdón, ¿mito o realidad?

Perdonamos a otros cuando dejamos de guardar resentimiento, y no insistimos en pedir una compensación.

19 de julio de 2016 a las 12:01 a. m.
Norberto Miguel Ruffa*
El perdón, ¿mito o realidad?

E l diario vivir nos hace protagonizar circunstancias que suelen ser desagradables. Situaciones por las que hubiéramos preferido no tener que pasar, pero que ocurrieron. En las relaciones humanas, muchas veces se dan desencuentros que nos llevan a momentos difíciles de manejar. Hay discusiones que generan enfrentamientos, que a la vez producen heridas que normalmente no cierran o que son difíciles de cicatrizar, por las ofensas recibidas. Sólo el poder llegar a perdonar nos da la posibilidad de olvidar lo sucedido y de esta manera encontrar alivio y paz. Perdonar no es fácil para el ser humano, pero ello no significa que sea imposible. Disculpar a alguien que nos ofendió, no teniendo en cuenta su falta, significa que lo hemos perdonado. En la Biblia, la palabra griega que se traduce por "perdonar" significa literalmente "dejar pasar", como cuando una persona deja de pedir que se le pague una deuda. Esta comparación fue usada por Jesús cuando enseñó a sus discípulos a orar: "Perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben" (Lucas 11:4). Perdonamos a otros cuando dejamos de guardar resentimiento y no insistimos en pedir una compensación por el daño que nos hayan hecho o por la pérdida que tuvimos. Suele suceder también que alguien nos trata mal, se niega a disculparse y no reconoce su error. La Biblia dice: "Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal". Aunque nos afecte y no estemos de acuerdo, no debemos permanecer con el enojo, que es totalmente perjudicial y destructivo y luego se transforma en odio. Tengamos confianza en Dios, que a su tiempo Él hará que se haga justicia. Él es quien hace desaparecer las heridas emocionales que nos causan tanto dolor. Los conflictos que vemos en nuestra sociedad son permanentes y cada vez más graves. Hoy podemos encontrar en Dios la ayuda para poder perdonar. Sin él, se nos va a hacer muy difícil. * Pastor.