Nueva etapa en la UNC
El cambio de autoridades en la Casa de Trejo plantea la necesidad de una universidad abierta al libre pensamiento y a la pluralidad de opiniones, y capaz de afrontar nuevos desafíos.
Hugo Juri asumirá mañana el rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) en reemplazo de Francisco Tamarit. La autoridad elegida en la Asamblea Universitaria del 12 de marzo último ya ocupó esas funciones entre 1998 y 2000. El regreso de Juri al principal sillón de una de las universidades más tradicionales de Latinoamérica entraña grandes desafíos.Las libertades de pensamiento y de creación científica deben reinstalarse en los claustros universitarios, luego de que en un pasado reciente se intentó sesgar el pensamiento hacia la dirección ideológica entonces dominante.La UNC debe estar abierta a todas las ideas, con una posición crítica, y evaluar los avances técnicos y científicos para validarlos académicamente o señalar sus riesgos. La universalidad del conocimiento debe ser el principio rector de académicos y de estudiantes, lejos de cualquier tentación de pensamiento único. Un principio que vale también para los contenidos de los Servicios de Radio y Televisión (SRT).Como lo reconoció Juri en declaraciones periodísticas, los representantes del trabajo, la producción y las organizaciones de la sociedad civil tienen que disponer de un espacio para que se escuchen sus inquietudes.Además, la vinculación social de los estudiantes –como pretenden las nuevas autoridades– significará un aporte importante de las ciencias a la construcción de una mejor sociedad. El trabajo social voluntario de unos 80 mil alumnos contribuirá a engrandecer y a mejorar las relaciones sociales y económicas de Córdoba y del país.La UNC afronta el desafío que plantean la interrelación y el desarrollo de las tecnologías de la información en un mundo global. Esa interrelación, por caso, debe tender a mejorar la preparación de docentes y de profesores de la escuela primaria y media de la Argentina.Sólo de ese modo los educandos llegarán con una mejor preparación a los estudios superiores, en los cuales hoy fracasa la mayoría de ellos.Las nuevas aptitudes para el trabajo exigen una preparación transversal a través de cátedras de distintas unidades académicas. Articular esta posibilidad conlleva el enorme desafío que afrontan las organizaciones para adaptarse a una capacitación que rompe con los esquemas tradicionales de aprendizaje.Las metas de la UNC son enormes y difíciles. Incluyen desde la recuperación de sus principios básicos, la interrelación activa con la sociedad a través de las representaciones sectoriales y el voluntariado social de los estudiantes, hasta el hallazgo de nuevos canales de capacitación.Afrontarlas y resolverlas será la mejor forma de prepararse para celebrar en 2018 el centenario de la Reforma Universitaria, ese gran acontecimiento histórico surgido de la Universidad Nacional de Córdoba.

