Cómo se construye la calidad institucional
La calidad institucional es fundamental para la vida de la República, pero no se defiende bastardeando el trabajo de los cuerpos legislativos.
La calidad institucional es fundamental para la vida de la República, pero no se defiende bastardeando el trabajo de los cuerpos legislativos. Hoy, con la excusa de vericuetos legales o seudolegales, tanto oposición como oficialismo consiguen que el Congreso nacional no funcione. Las normas, ya sean leyes nacionales o provinciales u ordenanzas municipales, no tienen como principal objetivo que se aplique una pena por su violación. El objetivo de una norma es que sea tomada por los destinatarios, es decir, los ciudadanos, para que la hagan suya y se cumpla, porque ésta surge o debería surgir de los necesarios consensos que se deben construir en la sociedad.Las normas son trascendentes a cualquier gobierno de turno y poco importa o debería importar, al momento de su discusión o sanción, la efectividad en el control, cuestión que es totalmente circunstancial y propia de falencias de algún funcionario o varios en particular. Caso contrario, deberíamos paralizar la actividad legislativa al mínimo, dependiendo de cómo cada gobierno posibilite la aplicación de las leyes, planteo por demás peligroso y que conlleva la eliminación de las legislaturas, que son las representantes del pueblo.Nuestra Constitución data de 1853, época de auge de las libertades individuales; tal es que fue modificada posteriormente y tuvo que ser complementada con numerosos pactos y tratados internacionales, que forman parte integrante de ella, a fin de incorporar los aspectos que hacen a los derechos colectivos: tanto los de los trabajadores y los consumidores, como de grupos representados por la diversidad.A quién perjudica. Cuando se afirma que una ordenanza o ley es inconstitucional por violar las garantías referidas a las libertades individuales, debemos preguntarnos sobre los derechos individuales de quiénes: ¿de los dueños de restaurantes o bares, al imponerles que su lista de precios debe ser visible desde la vía pública, o los de los miles de consumidores que tienen derecho a la información sobre los mencionados precios? Norma, por otra parte, que ni siquiera es resistida por los dueños de los locales, ya que también contribuye a transparentar su mercado y, al ser Córdoba una ciudad turística, está en consonancia con legislaciones de numerosas ciudades. ¿Qué libertades se violan en el caso de la limpieza de tanques en edificios de propiedad horizontal, tomando una medida que trata de coadyuvar a la protección del bien jurídico supremo que es la salud de la población? Norma para nada resistida por los administradores de los edificios y que puede resultar un apoyo sobre el trabajo en los consorcios.Finalmente, la prohibición de vender productos con tolueno tiene vigencia en el territorio provincial, pero ello no se contrapone con el hecho de que el municipio penalice la violación de esa norma y, para ello, la tipifique como infracción, sin perjuicio del correspondiente proceso provincial.Lo que para algunos es degradación de la calidad institucional, desde mi humilde opinión es todo lo contrario: son pequeños avances sobre legislación, que se construyen desde abajo, como deben surgir las normas que una sociedad se pone a sí misma a fin de posibilitar la convivencia. Ejemplo de ello es la ordenanza referida a la prohibición de fumar.La pobre calidad institucional no está dada por cuerpos representantes del pueblo que funcionan y tienen iniciativas, sino por los cuerpos que no logran reunir quórum para deliberar y tienen paralizada su actividad, amparándose en vericuetos legales que el común de la gente no alcanza a comprender.

