Caso Mackentor: el valor de la condena de la CIDH a la Argentina por violar los derechos humanos
Jueces federales de Córdoba rechazaron durante 20 años los pedidos de las víctimas de Mackentor y declararon el sobreseimiento de Menéndez y de Videla.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró la responsabilidad internacional de la República Argentina por actos dictados por los jueces federales de Córdoba en el período 1986-2016. Lo hizo en función de actos judiciales abiertamente violatorios de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Los fundamentos de la sentencia del más alto tribunal de América son rigurosos y su decisión es políticamente valiente. ¿Qué fue lo que llevó a jueces federales de Córdoba a cometer tantos desatinos? No son simples errores procesales o simple ignorancia del derecho.
Respuestas posibles
La primera hipótesis es que la Justicia Federal de Córdoba de la democracia buscó silenciar las enormes complicidades de la Justicia Federal de Córdoba con el general Luciano Benjamín Menéndez, durante la dictadura.
La segunda explicación pasa por entender que los jueces federales de Córdoba buscaron silenciar quiénes eran los grupos económicos que se beneficiaron con el vaciamiento de Mackentor, y con el secuestro y la tortura de sus integrantes.
La tercera explicación pasa por la condición de judío de Natalio Kejner. La Justicia Federal de Córdoba carga con una historia de antisemitismo.
Pero también es posible que esta conducta de los jueces federales de la capital provincial esté marcada por su obediencia al poder de turno. Los “jueces del poder” tienen un fino olfato político para saber quiénes mandan. La querella de Mackentor en la megacausa de La Perla fue la única que nunca aceptó ser un militante político.
Sea cual fuere la verdadera motivación que llevó a los jueces federales de Córdoba a considerar a las víctimas de Mackentor, lo cierto es que son decisiones judiciales fundadas en ideologías o en posiciones políticas. Pero no en derecho. Eso lo dice la CIDH.
Jueces responsables en Córdoba
Mackentor fue víctima de una persecución masiva de personas que es un crimen de lesa humanidad (Tratado de Roma). Los jueces federales de Córdoba de la democracia rechazaron durante 20 años todos los pedidos de las víctimas de Mackentor y declararon el sobreseimiento de Menéndez y de Jorge Rafael Videla.
La quiebra de Mackentor declarada por la Justicia provincial en 2002 fue a pedido de los fiscales federales de Córdoba. Como lo dijo Natalio Kejner en el juicio de La Perla: “Lo que Menéndez no había podido lograr, la desaparición de Mackentor, lo logra la Justicia Federal de Córdoba a pedido de los fiscales federales de Córdoba”. La obligación de investigar la conducta de los jueces que generaron esta condena internacional está planteada ante el Consejo de la Magistratura Federal, presidido por Horacio Rosatti; y ante el Jury de Enjuiciamiento de Córdoba, presidido por Julieta Rinaldi.
Las víctimas de Mackentor denunciaron ante el Consejo de la Magistratura a los siguientes jueces: Jaime Díaz Gavier, Julián Falcucci, José Camilo Quiroga Uriburu, Alejandro Sánchez Freytes y Abel Sánchez Torres. Y ante el Jury de Enjuiciamiento fue denunciada Verónica Francisca Martínez de Petrazzini.
El sistema de corrupción de la obra pública
El caso Mackentor tiene plena actualidad en la Argentina de 2022, porque el mismo sistema de corrupción en la obra pública durante el terrorismo de Estado se mantuvo intacto durante la democracia argentina.
La causa de Vialidad que hoy se está juzgando prueba la existencia de un modelo de sobreprecios y de sobornos en la obra pública argentina. Un modelo de loteo de la obra pública argentina, con un actor principal que es la Cámara Argentina de la Construcción.
Este sistema de sobreprecios, sobornos, enriquecimiento ilícito y lavado es el que Mackentor no quiso aceptar, y por eso es la única empresa en la historia que renunció a la Cámara Argentina de la Construcción. Parece que en la obra pública argentina nada cambió con la democracia.
Las empresas más grandes de la época no podían permitir el desafío de Mackentor. Allí es donde intervino el general Menéndez y 26 integrantes de Mackentor fueron secuestrados, torturados y encerrados en las cárceles del genocidio. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos tuvo que hacer justicia porque la Justicia Federal de Córdoba negó de manera sistemática a las víctimas todo derecho y toda garantía.
No sabemos si los jueces denunciados serán o no sancionados. Es la primera vez que se denuncia mal desempeño judicial fundado en una sentencia internacional. Pero lo logrado ya es un homenaje a estos empresarios e ingenieros que se negaron a aceptar las reglas de la corrupción en la obra pública argentina. Un homenaje a Natalio Kejner, Ramón Walton Ramis, Marta Kejner, Enzo Manasero, Carlos Zambón, Ángel Vitalino Sargiotto, Bruno Pavan, Luis Pavan y al resto de las 30 víctimas de Mackentor, a quienes la Justicia Federal de Córdoba, en plena democracia, les negó todo derecho de justicia.
* Apoderado de las víctimas de Mackentor ante la CIDH y la Justicia Federal argentina

