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Por qué Córdoba debería tener un metro como el de Medellín

En términos de infraestructura urbana, la capital cordobesa está varios escalones por debajo de la ciudad colombiana. A pesar de estar ubicada en un valle angosto y de poseer el doble de población, el sistema de transporte de Medellín es hasta un 80% más eficiente.

28 de noviembre de 2019, 19:54
Por qué Córdoba debería tener un metro como el de Medellín
Metro de Medellín. (metrodemedellín.gov)
  • En términos de infraestructura urbana
  • la capital cordobesa está varios escalones por debajo de la ciudad colombiana.
  • A pesar de estar ubicada en un valle angosto y de poseer el doble de población
  • el sistema de transporte de Medellín es hasta un 80% más eficiente.

La Voz

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A partir de la inauguración del metro, el tránsito de Medellín se agilizó y disminuyeron los siniestros viales. Pero el camino no fue fácil. Para ello, fue fundamental inculcar en la población el concepto de "cultura metro".

La cultura metro

La cultura metro fomenta las buenas costumbres en el uso del sistema, lo que incluye el respeto por las normas, el decoro, no consumir alcohol, no pisar la línea amarilla y demás acciones que hacen a la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

Cualquier persona que arroje basura o intente vandalizar las unidades es reprendida al instante por los demás usuarios, e incluso es probable que surjan inconvenientes mayores. Los "paisas" colombianos están orgullosos de su metro y lo defienden a ultranza. 

La idea de construir el metro se gestó en 1979 y las líneas A y B abrieron sus puertas el 30 de noviembre de 1995, más de tres lustros después. Costaron 2.174 millones de dólares y requirieron aportes de los tres niveles de gobierno. Para enfrentar sus obligaciones, el municipio y el departamento accedieron a darle en prenda a la Nación el 40 por ciento de las rentas de gasolina y tabaco hasta la cancelación de la deuda, lo que podría ocurrir en el año 2054. 

En medio de un conflicto tristemente célebre, la ciudad de Medellín llegó a ostentar en 1991 la escalofriante cifra de 6.810 homicidios anuales, con un promedio diario de 18 víctimas. En ese marco de violencia urbana, el metro integró a la ciudad y alcanzó a los sectores más pobres y vulnerables, más propensos a involucrarse y a sufrir los efectos de la delincuencia.

Se revalorizaron las plazas principales y los espacios públicos, lo que impulsó el florecimiento del comercio y el intercambio cultural. Los ciudadanos, cansados de tanta violencia y muerte, transformaron su realidad con un proyecto que les facilitó la vida a todos. Para el año 2018, la cifra de homicidios se redujo en más del 90% respecto de la de 1991.

El Ferrourbano de Córdoba

La ciudad necesita una obra que, tarde o temprano, se hará. El intendente electo Martín Llaryora prometió sumar 25 mil pasajeros por día con el Ferrourbano, lo que equivale al cinco por ciento del flujo total de pasajeros diarios. Pero para el desarrollo de un sistema que satisfaga las necesidades de la población es necesario educar y comprender que el transporte es de todos y que la limpieza y el cuidado dependen de cada uno. En este sentido, Medellín también puede servirnos de ejemplo.