Una guerra que va ganando el Gobierno
Mario Fiore.
Nadie sabe a ciencia cierta en la oposición cuándo las cámaras del Congreso tratarán el DNU 298, por el cual Cristina Fernández se hizo de las reservas del Banco Central. La decisión judicial de modificar la composición de la comisión Bicameral obliga a que nuevamente ese órgano se reúna –como lo hizo el lunes, en vano– para sacar dictamen sobre el tema a fin de que Diputados y el Senado puedan ratificar o rechazar el instrumento presidencial.
Esta comisión podría reunirse la semana entrante, pero la oposición necesitará que el oficialismo se haga presente a fin de obtener quórum para funcionar y sacar despacho. Si el kirchnerismo asiste, habrá dos dictámenes, uno a favor y otro en contra del polémico DNU. Pero si no lo hace, seguirá ganando tiempo y ésta parece que será su estrategia.
Hay voces en la oposición que quieren esperar a que la Justicia resuelva la apelación que hará el vicepresidente Cobos, ya que entienden que un tribunal le terminará dando la razón y el arco anti-K podrá retener el control de la estratégica comisión de DNU. Por eso, la batalla será de largo aliento.
La oposición tiene más chances de rechazar el DNU en la Cámara Baja. El miércoles, demostró que tiene casi 140 diputados dispuestos a bochar el Fondo de Desendeudamiento. En el Senado, las cosas están más complicadas para los opositores, ya que el oficialismo acordó con dos senadores de La Pampa, Carlos Verna y María Higonet, un proyecto de ley que copia el DNU. Así, se especula que mientras avanza esta ley en ambas cámaras, Verna e Higonet darán sus dos votos para que el oficialismo pueda ratificar el decreto del Fondo de Desendeudamiento. La medida quedaría en vigencia, ya que basta con que una sola de las cámaras lo avale.
Como la batalla por los DNU favorece con el correr de las horas la estrategia oficialista de usar las reservas con el solo dictado de un decreto, los diputados opositores intentaron en la madrugada de ayer una salida particular: rechazaron el DNU del Fondo del Bicentenario. Este instrumento fue derogado por la Presidenta el 1º de marzo, dado que la Justicia había congelado el uso de las reservas. Los opositores rechazaron esta primera pieza normativa.
La jugada apuesta a dejar también anulado el decreto 296, que creó el Fondo de Desendeudamiento y por el cual la Casa Rosada se terminó apoderando de las reservas. Pero para el oficialismo, esta interpretación está tomada de los pelos.

