Tarjetas, un instrumento para el fraude en hoteles, bares y restaurantes
El alojamiento tiene un nivel de vulnerabilidad de 38%. Las reservas de habitaciones por e-mail son un factor clave.
Las tarjetas de crédito son un instrumento muy utilizado para el fraude en hoteles, bares y restaurantes. La debilidad de sus sistemas informáticos, la razón de la vulnerabilidad.
Así lo destaca un informe de SpiderLabs, laboratorio de Seguridad de la consultora Trustwave, sobre la base de una encuesta a 218 empresas realizada en 24 países.
El estudio, basado en el análisis de acciones de invasión a los sistemas informáticos, arroja que son los hoteles los que tienen el nivel más alto de vulnerabilidad, con 38 por ciento de todas las tentativas de ataque. Según, Jarret Benavídez, director de Trustwave América Latina, una de las vías para esto son los millones de reservas hechas a través de correo electrónico, que contienen un gran número de datos críticos de los clientes.
Los bares y restaurantes, por su parte, cuentan con un índice de vulnerabilidad que alcanza al 13 por ciento, en gran parte por la reducida aceptación que tienen los plásticos en los negocios de este rubro.
Al respecto, el ejecutivo advierte la necesidad de implementar sistemas más confiables, basados en prácticas de autenticación, criptografía de datos y el uso de sistemas de seguridad.
A su vez, Benavídez recalca que las emisoras de tarjetas de crédito deben exigirle a los bares y restaurantes la adhesión a “padrones rigurosos de seguridad de transacciones, como es el padrón PCI-DSS, que específica exigencias de seguridad para este tipo de transacciones”.
Según el estudio, además del secuestro o el robo de datos vía Internet, los especialistas en crímenes contra los huéspedes de hoteles utilizan arsenales tecnológicos empleando el ambiente físico.
Entre ellos, se encuentran los aparatos conocidos como “chupa-cabra” (clips para la clonación de tarjetas de crédito y robo de contraseña) conectados a cajeros automáticos que los bancos instalan en los hoteles. También se cuentan, los interceptores en las redes inalámbricas que son capaces de capturar las transacciones de pago con los terminales móviles.
También es común el robo de datos de las notebook, gracias a los poco fiables sistemas de Wi-Fi que instalan los hoteles.

