Siderar aceptó los 3 directores, y Anses, el reparto de ganancias
Techint no desistiría, de todos modos, de su acción judicial para reclamar por el decreto que cambió el sistema de representación.
Buenos Aires. La asamblea general de accionistas de Siderar concluyó anoche con un acuerdo entre los representantes de la empresa y los del Estado –en realidad de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses)– ampliando la representación estatal en el directorio, en nombre del 25,97 por ciento del paquete accionario que está en manos del sistema previsional. Así lo confirmaron fuentes del mercado, que añadieron que, tal como había trascendido, los directores en representación del Estado serán Axel Kicillof, economista de la agrupación La Cámpora y subgerente de Aerolíneas Argentinas, y Damián Camacho, funcionario del Ministerio de Planificación, bajo las órdenes de Julio De Vido.Francisco Cudos, sindicalista de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), podría ser considerado un tercer representante estatal, aunque su designación surgió por consenso entre las dos partes, explicaron las fuentes.Pero, además, el Estado aceptó el esquema de distribución de ganancias correspondientes al último ejercicio que había planteado Siderar, una de las principales compañías controladas en el país por el Grupo Techint a través de Ternium.En este sentido, se aprobó la distribución de dividendos en efectivo por 1.500 millones de pesos. Fuentes de la negociación también informaron además que la Anses quedó "satisfecha" con las explicaciones que el directorio de la empresa dio en relación a la cuestionada cuenta reserva de 6.500 millones de pesos.Por otra parte, según trascendió, Ternium pidió dejar constancia en el acta de la reunión de que su participación en la asamblea no implica desistir de las acciones legales encaradas en su momento y que cuestionan el decreto de necesidad y urgencia 441.Ese decreto de la presidenta Cristina Fernández, cambió la ley por la cual se estatizó el sistema de jubilación privada. Bajo aquel sistema, las AFJP tenían un tope de representación en los directorios de las empresas de las cuales adquirían acciones, como sucede en otros países en los que existen fondos de pensiones privados, porque se entendía que el objeto del sistema previsional no es controlar ni gestionar empresas sino sólo invertir en ellas como resguardo de los ahorros de sus aportantes, que es el eje de su función. El decreto modificó esa ley para permitir que la Anses tuviera representaciones proporcionales a su porcentaje de acciones. Y eso fue lo que Ternium ha considerado inconstitucional. Su argumento es que, de haber sabido que en algún momento debería compartir la gestión empresaria, no habría aceptado la adquisición de esos porcentajes de sus acciones. Por otra parte, Anses se comprometió a desistir de la medida judicial que interpuso y que había trabado hasta ahora el reparto de dividendos.

