Se agudizaron los problemas de abastecimiento de nafta y gasoil en el país
Las estaciones de servicio previeron que el expendio se normalizará en el curso de la próxima semana.
Los inconvenientes en el suministro de combustibles continuaron agravándose hoy en estaciones de servicio de diferentes puntos del país, en tanto las empresas del sector previeron que el expendio se normalizará en el curso de la próxima semana.
La conjunción de un aumento de la demanda por el movimiento turístico propio de fin de año y el resentimiento de la oferta a raíz del conflicto petrolero que tuvo lugar la semana pasada en la Patagonia dieron por resultado una agudización de las dificultades para abastecerse de nafta y gasoil.
Al respecto, el presidente de Shell, Juan José Aranguren, añadió a esos problemas los efectos de una política gubernamental "de precios bajos" que incentiva la demanda. "Estamos viendo los frutos de esa política", indicó.
Como evaluación sobre el fin de los problemas de abastecimiento, el titular de Shell explicó que a su juicio "en estos dos días se verá una recomposición de stock, después de la gran caída del día de ayer (por el lunes)" y por eso "hoy todas las compañías estamos tratando de fortalecer el abastecimiento en todas las estaciones".
También sostuvo que, a riesgo de ser "conservador", él supone que nuevamente habrá un aumento de la demanda hacia el fin de esta semana "para ir a los lugares de veraneo o por el fin de año" y consideró por eso que "una normalización plena se va a ver a mediados de la semana próxima".
En declaraciones a radio El Mundo, Aranguren explicó que "desde el punto de vista coyuntural estuvo el conflicto gremial de Comodoro Rivadavia que tardó dos semanas y cuando se resolvió hubo mal tiempo para cargar los barcos que tienen que llevar el crudo a las refinerías".Para el ejecutivo, esa circunstancia generó "cierta ansiedad e incentivó más la demanda normalmente mayor en esta época del año en un país que no tiene stock".
Al respecto, Aranguren sugirió como "única solución" tener "un poco de paciencia y cargar lentamente, porque los primeros barcos ya están llegando a las refinerías y la situación se va a ir normalizando".
En relación a una causa más estructural, Aranguren estimó que "en un país donde se mantiene una política de precios bajos durante mucho tiempo se incentiva el consumo a valores que luego la oferta no puede satisfacer. Cuando no hay precio, la inversión escasea y la demanda aumenta. Estamos viendo los frutos de esa política".
Pero además, evaluó que "en un país donde se incorporan 600 mil vehículos por año y al mismo tiempo no se reemplazan los viejos aumenta e incentiva el consumo. El país ha crecido, !enhorabuena!, pero un país que crece con precios bajos en los energéticos, tarde o temprano deberá importar para atender los marginales de consumo", advirtió.
En cuanto al valor que deberían tener la naftas en la Argentina, explicó que comparando con Brasil se está "en un equivalente de $ 6 ó $ 6,50", aunque aclaró que "no habría que traspolar porque no tiene por qué llegar a ese valor".
Para Aranguren, "la Argentina tiene el petróleo justo, en cambio Brasil está autoabastecido y hoy produce dos veces y medio o tres veces más que lo que producimos nosotros de petróleo crudo. El precio interno brasileño está en línea con Uruguay, pero reforzado a su vez por un real fortalecido ante el dólar".

