Los nudos de 2013
La actividad muestra claros signos de ralentización, aunque aún no puede afirmarse que vamos sin atajos a una recesión. Marcelo Capello.
La actividad muestra claros signos de ralentización, aunque aún no puede afirmarse que vamos sin atajos a una recesión. Creció 3,1 por ciento en el primer bimestre, según Ferreres y Asociados, cuando en 2011 lo hacía al 7,5 por ciento interanual. En la producción industrial, las tasas de crecimiento del primer bimestre son 1,7 y 9,2 por ciento, respectivamente. Los efectos son más marcados para los productores de bienes de capital y bienes de consumo durables que para los de consumo no durables. Con la reforma al Banco Central es probable que empeoren las expectativas respecto a lo que pueda acontecer en 2013. El BCRA usará los nuevos límites para financiar al Tesoro, que así evitará un ajuste importante en los subsidios y tarifas, y podrá mantener un alto ritmo de crecimiento en su gasto público. Quizá también logre aumentar el crédito, o que no se desacelere tanto. Las subas en el sector privado muy probablemente se pacten algunos puntos por encima del 18 por ciento previsto por las autoridades, lo que permitiría mantener el consumo de no durables en números positivos. Así, este año podría resultar con una actividad ralentizada y dejaría para el próximo varios nudos por desatar, en especial los de pérdida de competitividad y de la situación energética.

