Los desafíos que plantea la crisis económica mundial
La situación económica dibuja un panorama de oportunidades y serios inconvenientes a las reformas en el mundo del trabajo.
La situación económica dibuja un panorama de oportunidades y serios inconvenientes a las reformas en el mundo del trabajo.
Todo contexto problemático trae consigo tanto la necesidad de cambiar aquello que no funciona de la manera esperada, como así también los límites que los propios conflictos de la realidad imponen a las aspiraciones de cambio.
En tal sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) anunció en uno de sus últimos comunicados que el desempleo global podría incrementarse en tres millones de personas durante 2015 y en ocho millones entre 2016 y 2020.
Si bien el organismo aclara que la economía planetaria continúa progresando tras la crisis global de 2008, las tasas de crecimiento todavía no alcanzan los niveles previos al crack y dificultan la recuperación de esos y otros índices, como por ejemplo el de la desigualdad de ingresos.
Al respecto, según la OIT en la mayoría de los países el 10 por ciento más pudiente de la población gana entre 30 y 40 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 10 por ciento más pobre sólo capta el dos por ciento de ellos.
Por su parte, para el Fondo Monetario Internacional, la caída en los precios del petróleo y otros productos primarios oscurece todavía más el panorama y augura que el crecimiento mundial será menor que el de los años anteriores.

