La venta de máquinas para el agro creció 51,7% en 2010
En cantidad de unidades no se alcanzó el nivel de ventas de 2008, pero se superó ampliamente el registro de 2009, año de la crisis internacional.
Buenos Aires. Las ventas de maquinaria agrícola crecieron durante el año pasado, en comparación con 2009, un 51,7 por ciento, medido en unidades, y 84,2 por ciento en facturación, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La cifra es notoria, pero hay que considerar que el año 2009 había mostrado una fortísima retracción de ventas. De todos modos, el 2010 fue excepcional, ya que también marcó una suba de 9,9 por ciento en facturación respecto de 2008.Puesto en valores absolutos, las ventas ascendieron a 23.436 unidades (15.451 en 2009) lo que dejó una facturación de 4.1253,3 millones de pesos (2.254,8 millones el año anterior). En cantidad de unidades, el récord absoluto sigue siendo el marcado en 2007, cuando se vendieron 28.028 unidades.Los tractores tuvieron la mayor porción en el mercado, alcanzando el 30,6 por ciento de las ventas totales, con 1.271,5 millones de pesos de facturación. Las cosechadoras les siguen en importancia con 1.224,8 millones de facturación y una participación en las ventas del 29,5 por ciento.Los implementos obtuvieron un 20,1 por ciento de participación en el mercado, con 833,9 millones de pesos, mientras que las sembradoras alcanzaron los 823 millones de pesos participando con el 19,8 por ciento restante.A mediados del año pasado, la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, anunció una nueva línea de créditos con tasas subsidiadas para la compra de maquinarias agrícolas.Los préstamos para la compra de maquinarias agrícolas fueron por 270 millones de pesos, a una tasa de interés del 8 por ciento, debido a que el Estado y los fabricantes subsidiarán la tasa total en alrededor de 10 puntos porcentuales, de los cuales 8 serán aportados por el Gobierno y la parte restante por el sector privado.Las cifras difundidas por Indec muestran también otro aspecto controvertido, que preocupa al Gobierno y a los industriales: la avalancha de importaciones. La participación de las maquinarias de origen nacional en el total de la facturación siguió siendo alta: 60,7 por ciento del total. Pero el ritmo de aumento de la facturación de las máquinas importadas fue infernal: 121,3 por ciento respecto al año 2009. En cambio, las ventas de equipos nacionales, que también subieron fuerte, lo hicieron pero en menor intensidad: 56,4 por ciento.Y hacia fin de año, esa brecha se intensificó: 127,4 por ciento aumentaron las ventas de importados, mientras los nacionales redujeron su ritmo a una suba de 15,8 por ciento.Los que mejor se las ingenian para competir con los importados son los fabricantes de sembradoras, que siguieron copando el año pasado el 96,9 por ciento de la facturación total de ese rubro.En cambio, los fabricantes nacionales de tractores cubren una menor porción de ese mercado: 29,3 por ciento. En el caso de las cosechadoras, la presencia de las nacionales fue aún más reducida: 21,1 por ciento del total. En el resto de los implementos agrícolas, la producción nacional se quedó con el 70,6 por ciento de la facturación.

