La sequía afectaría rindes previstos para la campaña sojera
Reduce las expectativas de obtener mayores rindes cuando aún resta implantar lotes de segunda, lo cual reduciría el techo de toneladas de granos.
La sequía que afecta a gran parte de la Pampa Húmeda del país reduce las expectativas de obtener mayores rindes en soja cuando aún resta implantar algunos lotes de segunda, lo cual reduciría el techo esperado de 53 millones de toneladas de granos oleaginosos.
"La falta de lluvias en la región pampeana hizo que hasta ahora no se lograra alcanzar la superficie esperada de siembra y, en segundo lugar, los cultivos en desarrollo están perdiendo rendimiento por la falta de agua", reconoció el presidente de Acsoja, Miguel Calvo.
En diálogo con DyN, Calvo aseguró que se debería "bajar un poco el techo" propuesto para la presente campaña sojera y reconoció que, pese a la seca, "afortunadamente no se han constatado enfermedades o plagas" que afecten el desarrollo de las plantas.
"En principio -dijo- contamos con una situación de sanidad en los cultivos de soja y sin registrar ataques importantes de plagas aunque sí se registra una condición de estrés hídrico significativo" en los campos sembrados con la oleaginosa.
El último informe difundido días atrás por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó que restaban sembrar 11,5 por ciento de las 18,5 millones de hectáreas a implantar en la presente campaña.
Hasta la pasada semana, la falta de lluvias sobre toda la región agrícola nacional hizo que la siembra experimentara una demora interanual superior a ocho puntos porcentuales, por lo que restaban aún sembrar más de 2,1 millones de hectáreas.
Allí, cerca de 800 mil hectáreas correspondían a lotes ubicados en el sur de Córdoba y Santa Fe, y gran parte de La Pampa y Buenos Aires.
Calvo expresó que donde se observan las "mayores complicaciones" es el localidades de Córdoba, Entre Ríos y la zona centro de Buenos Aires, mientras que en los últimos días en lotes del sudeste bonaerense "se logró acomodar bastante" por las últimas precipitaciones registradas.
Para el titular de Acsoja, "el cultivo cuenta aún con una gran potencialidad para absorber inconvenientes y cuenta con una capacidad de recupero importante: tenemos la posibilidad de terminar airosos".
Admitió además que "a medida que los días pasan y se ingresa en enero, por ejemplo a 400 kilómetros al rededor de Rosario, la superficie no sembrada con soja cada vez se vuelve más difícil para el productor tomar la decisión de siembra y entonces la expectativa de rinde se va achicando" por el clima.
"La misma escasez de lluvias -dijo Calvo- afecta a los cultivos en desarrollo, donde la mayoría están en floración plena y comenzando a producir vainas, allí está en riesgo que se aborten las flores, y eso es negativo".
Añadió que "afortunadamente hay, en este momento, una gran variedad de soja con un crecimiento indeterminado y eso hace que la expectativa de seguir produciendo flores a la espera de que el clima se vuelva un poco más benévolo".

