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"La devaluación es inevitable, pero podría darse después de 2015"

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas analizó el impacto de la suba del tipo de cambio de enero en la economía real y las variables financieras, cuyo único efecto positivo fue frenar reservas. El principal problema es la inflación, basada en el creciente déficit fiscal.

13 de noviembre de 2014 a las 06:10 p. m.
"La devaluación es inevitable, pero podría darse después de 2015"

Aunque las expectativas de inflación y de devaluación siguen siendo altas, y un salto importante del tipo de cambio es inevitable, esto no implica que este proceso se produzca en lo inmediato. Ni siquiera durante 2015, ya que el Gobierno tiene herramientas el año próximo para mantener la situación actual.

Esta fue una de las conclusiones que arroja la reunión de análisis de coyuntura de los economistas del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) de Córdoba, presidido por José Simonella.

Al analizar el impacto de la devaluación de enero en la economía real y en las variables financieras, la investigadora Mary Acosta remarca que el único efecto positivo que tuvo esa actualización cambiaria fue frenar la pérdida de reservas.

José Simonella, presidente del CPCE, y Mary Acosta, investigadora.
José Simonella, presidente del CPCE, y Mary Acosta, investigadora.

Pero el resto de los impactos beneficiosos que se podría esperar de una medida similar en el resto de la economía no se produjo, en particular, no hubo una ganancia de competitividad como se podría esperar de una devaluación del pesos.

Por el contrario, la decisión hizo subir los precios, aumentó la tasa de interés (con un impacto inmediato que luego se fue diluyendo), aumentó el desempleo, cayó el salario real y aumentó el déficit fiscal.

"El problema es que tenemos una política monetaria que va para un lado (es contractiva, al subir tasa de interés y reducir el ritmo de aumento de la cantidad de dinero) pero, la política fiscal va para otro lado (es claramente expansiva", advierte Acosta.

"Si no se ataca el déficit no hay manera de salir ganando. No hay financiamiento ni externo ni interno. Sólo se trata de subsistir con emisión y giro de utilidades", agrega Simonella.

Sobre la fuerte reducción de la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el marginal, señala que, por un lado el Gobierno empezó a meter temor a los operadores con todos estos controles a las entidades financieras y cambiarias.

Por otro lado, evalúa como una medida positiva el lanzamiento de títulos públicos nacionales en pesos atado al dólar (Bonad 2016 y ahora, 2018) porque esto descomprime el mercado del dólar marginal.

Sin embargo, advierte que la suba de tasas de interés que se produjo luego de la asunción de Alejandro Vanoli al frente del Banco Central, no tuvo ningún efecto en la recuperación de los depósitos (como sí lo tuvo en febrero) debido a que se mantienen las expectativas de devaluación.