Juego de presiones por la regulación de "call centers"
Los empresarios de los “call centers” expresaron su preocupación al Gobierno provincial por el proyecto de ley que buscar regular el sector. La decisión estará en manos de quien gane las elecciones del domingo. Luis Kempa.
La movida legislativa para regular el funcionamiento de los call centers en Córdoba ya generó movimientos en el sector empresarial, aunque no habrá definiciones hasta tanto el proyecto tenga su sanción definitiva en el Congreso. Demonizada por algunos sectores, y exhibida como una panacea laboral por otros, pareciera difícil encontrar un punto de equilibrio sobre los reales beneficios de esa actividad que desembarcó en Córdoba hace una década de la mano de las exenciones impositivas otorgadas por el ex gobernador y ahora candidato José Manuel de la Sota. Actualmente son 20 mil empleados que cobran un promedio de 2.400 pesos mensuales. No tienen delegados gremiales, pese a que están dentro del convenio del sindicato mercantil de Córdoba. Las condiciones laborales de los call volvieron al tapete después que el Senado dio media sanción a un proyecto del radical Ramón Mestre, que apunta a regular las condiciones laborales del sector. La iniciativa fija pausas de 15 segundos entre la recepción de una llamada y otra de los teleoperadores –ahora son ininterrumpidas–, y descansos de 15 minutos cada dos horas, además de reducir el régimen laboral a 30 horas semanales. En reacción a esos cambios, la Cámara de Contac Center de Córdoba le expresó ayer su preocupación al ministro de Industria de la Provincia, Roberto Avalle, respecto del impacto que tendría esa ley. Sin tomar partida, Avalle les comunicó que armará una mesa, integrada por funcionarios de su cartera y empresarios del sector, para ir evaluando la marcha del proyecto. Desde la Cámara advierten que los descansos previstos incrementarán 27 por ciento el costo laboral.El gremio mercantil, que conduce Pablo Chacón, avaló la propuesta y promete respaldarla. Hasta ahora ese sindicato nunca intervino para defender a los empleados de la actividad, quienes impulsan un gremio propio.Si bien para miles de jóvenes el paso por los call centers les sirvió de primera experiencia laboral y les brindó "herramientas de trabajo", algunos de los aspectos laborales "duros" que se pretenden reglar son los que los hicieron abandonar ese trabajo. Por caso, el "ingreso ininterrumpido de llamadas", recuerda Nicolás, quien pasó por uno de ellos. Esta rama de servicios elige los lugares donde se ofrecen ventajas competitivas salariales y exenciones tributarias, y se van cuando esos beneficios se acaban. Su permanencia en Córdoba dependerá de la nueva normativa. Y estará también en manos de quien gane las elecciones del domingo próximo.

