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El orto... doxo de Moreno

Los ánimos están tan tensados que la violencia verbal pareciera a un tris de convertirse en violencia física. Quizá (y ojalá no), una chispa cualquiera termine abriendo un camino que nadie debería desear. Roxana Acotto.

30 de septiembre de 2012 a las 12:02 a. m.
Redacción La Voz
El orto... doxo de Moreno

Los ánimos están tan tensados que la violencia verbal pareciera a un tris de convertirse en violencia física. Quizá (y ojalá no), una chispa cualquiera termine abriendo un camino que nadie debería desear. El "filósofo" kirchnerista Orlando Barone protagonizó esta semana un acto fallido digno de una interpretación freudiana: puso como ejemplo de la responsabilidad que le cabe al periodismo un entredicho que el general Perón tuvo con la colega Ana Guzzeti, en 1974. En aquel entonces, le preguntaron al presidente sobre la existencia de los paramilitares (la Triple A), una consulta que molestó a Perón y cuyo resultado fue el secuestro y tortura de Guzzeti. Nadie piensa que Perón ordenó eso, pero siempre, siempre, hay más papistas que el Papa.Desde este espacio hemos dicho (y sostenemos) que Guillermo Moreno es a Cristina Fernández lo que López Rega fue a Isabelita.Si a López Rega le encargaron (o creyó entender) que su tarea era mantener a raya a Montoneros, Guillermo Moreno es el custodio de que los precios no se disparen y de que la balanza comercial supere los 10 mil millones, cueste lo que cueste, en ambos casos.Lo último ya lo consiguió, no sin costos internos y externos. Ahora, va por poner en caja los precios del mercado doméstico: una lista de 300 productos con precios sugeridos es el mejor déjà vu que Moreno encontró en la historia reciente. Es que –como dijo Cristina– si Argentina tuviera una inflación del 25 por ciento estallaría por los aires. No explica cómo –si la inflación es del 10 por ciento anual– la asignación universal por hijo aumentó 25 por ciento y los municipales cordobeses mejoraron sus salarios 37 por ciento en 12 meses.El paso de CFK por dos universidades norteamericanas dejó en evidencia no sólo el pensamiento, sino el tono y la irritabilidad de la Presidenta ante las preguntas incómodas. Las últimas declaraciones públicas de Guillermo Moreno ("que se metan las cacerolas en el orto") marcan la última frontera de la agresión verbal.Ojalá que nadie dé el próximo paso.