El Gobierno pasa a los controladores a la Fuerza Aérea
Es en represalia por las medidas de protesta. Pedirán a la Justicia la cancelación de la personería del gremio Apta por violar la conciliación obligatoria dictada el viernes.
Buenos Aires. En represalia por las medidas de fuerza que suspendieron los vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas, la presidenta Cristina Fernández firmó anoche en Río Gallegos el decreto por lo cual pasa a los controladores aéreos a la órbita de las Fuerzas Armadas. Son 12 controladores que operan en Ezeiza y que fogonearon la medida de fuerza que obligó a postergar las salidas de las aeronaves que volaban hacia destinos internacionales.Son ex militares y el año pasado pasaron a la jurisdicción civil, pero con el decreto que hoy aparecerá en el Boletín Oficial vuelven al fuero militar.En tanto, la empresa reprogramó para hoy los vuelos internacionales suspendidos en las últimas horas tras el conflicto que mantiene con el gremio Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (Apta).Sin embargo, aclaró que los horarios establecidos quedarán "supeditados al levantamiento efectivo" de la medida de fuerza y al acatamiento a la conciliación obligatoria impuesta por el Ministerio de Trabajo el pasado viernes.De este modo, la reprogramación comprende los vuelos con salidas desde el aeropuerto internacional de Ezeiza hacia México, Miami, Barcelona, Auckland y Madrid.Hoy, a las 10, el vuelo AR 1.386 partirá rumbo a la capital mejicana, mientras que media hora más tarde saldrá el avión destinado a Miami. Para las 13 se reprogramaron los viajes a Barcelona y Auckland, al tiempo que el vuelo AR 1.132 rumbo a Madrid partirá a las 16, se informó en un comunicado.En tanto, la compañía aconsejó a los pasajeros verificar los horarios en la página web (www.aerolineas.com) para evitar asistir al aeropuerto. "Paro extorsivo". El Gobierno nacional se enfrentó con el gremio de técnicos aeronáuticos Apta al acusarlo de hacer un "paro extorsivo" y anunció que hoy pedirá a la Justicia la quita de su personería gremial, según dijo el ministro de Trabajo Carlos Tomada. El sindicato observó una "intencionalidad política" y volvió a cuestionar la gestión del oficialismo en la compañía.La polémica que sacudió la mañana del domingo se profundizó luego de que el Gobierno dispuso suspender desde el sábado a la noche todos los vuelos internacionales de la compañía, lo que generó además múltiples quejas de pasajeros demorados en el aeropuerto de Ezeiza sobre la forma en que tendrán que continuar sus viajes.El jefe de Apta, Ricardo Cirielli, centro de las críticas del Gobierno, aseguró ayer que el sindicato no dispuso "ningún tipo de paro, ni cubierto ni encubierto" y reiteró que las demoras de vuelos en los últimos días obedecieron a que los técnicos dieron prioridad a "cuestiones de seguridad" en la salida de algunos aviones. Tomada y su par de Planificación, Julio De Vido, detallaron que las acciones del Gobierno fueron dispuestas desde Santa Cruz por Cristina Fernández, quien los instruyó "a tomar todas las medidas administrativas y recurrir a la Justicia para que los servicios sean prestados con todas las garantías". La Presidenta "cree que es un paro encubierto, absolutamente injusto y sin ningún motivo", acotó De Vido. Tomada dijo que hoy reclamará "a la Justicia la cancelación de la personería gremial de Apta.

