Desafíos y oportunidades para la economía, versión 2012
El año próximo, el manejo de las variables económicas locales contará con márgenes más acotados por la volatilidad del mundo desarrollado y el menor crecimiento esperado para la Argentina. Dante Sica.
En la asunción de un nuevo mandato, el Gobierno deberá navegar por aguas revueltas durante 2012, con una volatilidad que se ha instalado con fuerza en el mundo desarrollado y con una economía local que presentará un ritmo de crecimiento inferior al registrado durante los últimos años y que contará con márgenes más acotados desde el punto de vista de las principales variables macroeconómicas. Los primeros meses del año próximo estarán signados por un consumo que todavía se mantendrá activado a partir del arrastre de las fiestas y el proceso turístico durante el receso vacacional. A su vez la liquidación de la cosecha gruesa traerá los dólares necesarios para relajar el mercado de cambios. En esta etapa del año también se irán delineando las primeras señales en materia de política económica: se avanzará con la quita de subsidios, el aumento en las tarifas y comenzará a establecerse el piso para discutir los salarios. Durante la segunda parte del año es donde se presentarán mayores complejidades, con una actividad que mostrará menor crecimiento, con vencimientos de deuda por afrontar y con una escasez de dólares que se hará sentir. Por lo tanto, de cara al próximo ciclo regirá una economía que planteará desafíos, pero que también ofrecerá oportunidades. Es claro que uno de los grandes desafíos pasará por el consumo, el motor de la economía a lo largo de los últimos años. 2012 mostrará a una actividad que se expandirá alrededor de un cuatro por ciento, casi la mitad de lo que lo hará en 2011. Si bien el consumo continuará traccionando la actividad económica, perderá impulso. El encarecimiento del crédito, la suba en las tarifas, el menor fogoneo por parte del gasto público y un menor salto de la masa salarial disponible serán algunos de los factores que determinarán esta menor dinámica. Otra de las variables a tener en cuenta tiene que ver con el mercado de trabajo. Más allá de que las expectativas de pérdida de empleo son bajas, las capacidades de generación de empleo también lo son. La inflación, por su parte, ya no cumplirá el rol de llevar a adelantar consumo como antes, ya que se está viendo un dólar barato, frente a la escasez de la divisa. Al mirar por el lado del sector externo, el saldo comercial seguirá a la baja y se ubicaría en 2012 en los 7.500 millones de dólares, lo que equivale a una caída del 29 por ciento. La creación de la Secretaría de Comercio Exterior y la designación de Beatriz Paglieri como titular, parecen indicar que la política de restricción de importaciones se mantendrá, ahora de forma oficial bajo la órbita de Guillermo Moreno. De todos modos, no parece que sea sostenible en el tiempo utilizar una política comercial defensiva como método de suplantar una evidente pérdida de competitividad, que el mismo Ejecutivo ha reconocido como problema tras la creación de la Subsecretaría de la Competitividad. Los márgenes también se achican, y de forma más pronunciada, si miramos las cuentas fiscales. Queda claro que el combo fiscal de a poco va encontrando sus límites. Los recursos seguirán creciendo, pero no de forma tal de poder sostener la expansión del gasto actual. Con la evaporación del saldo primario, nuevamente el superávit será sostenido a partir de los ingresos extraordinarios, aunque estas cajas se van agotando. Por ello la incógnita pasa por las nuevas fuentes de financiamiento que deberá ir encontrando el Gobierno. En este sentido habrá que esperar fundamentalmente a lo que ocurra con el desmantelamiento de los subsidios, que hoy representan el 15,8 por ciento del gasto.Con respecto al movimiento del dólar, continuarán las pequeñas correcciones para ubicarlo hacia fin del año próximo en 4,70 o 4,80 pesos. Si bien el mercado de cambios parece más calmado y las intervenciones parecen haber surtido efecto, la huida de depósitos en dólares y la visión de que la moneda estadounidense está barata seguirán estando presentes. Hoy las reservas del Banco Central no están bajando, pero las de libre disponibilidad están en negativo, por lo que la escasez de dólares persistirá.Ahora bien, la otra cara de la economía muestra las bondades con las que contará el modelo. Allí se pueden destacar los bajos niveles de endeudamiento, los elevados niveles de reservas internacionales de los que aún dispone el país y la existencia de un superávit comercial que seguirá aportando divisas fundamentales para que el circuito de la economía siga fluyendo. Todo ello acompañado por un crecimiento que, aunque será menor, estará muy por encima del promedio histórico para la Argentina. Por otra parte, aún cuando los dos principales socios comerciales (Brasil y China) muestran señales de desaceleración como consecuencia del rebrote de inestabilidad que ha invadido a los países centrales, las perspectivas siguen siendo buenas. La demanda desde el país asiático – que expandiría su economía al 8,1 por ciento en 2012– le pondría un piso al precio de las commodities (lo que sería una muy buena noticia para las arcas del Estado), mientras que con un crecimiento de Brasil similar al de 2011 las exportaciones argentinas gozarían de buena salud.Frente a un mundo tambaleante y con una economía local que planteará nuevos escenarios y desafíos, todo hace presumir que no se producirán mayores modificaciones en el manejo de la economía. Los pocos cambios que se digitaron en el Gabinete hacen pensar que regirá una continuidad en las políticas aplicadas hasta ahora. La posibilidad de crecer más allá del cuatro por ciento y aprovechar las oportunidades que sobrevuelan el horizonte, sin embargo, está latente, aunque eso dependerá de si llegan las correcciones desde el lado de la macroeconomía: básicamente lo que se haga con el manejo la inflación y las inversiones. Hasta ahora el Ejecutivo se ha preocupado por atacar el problema y no sus causas, por lo que habrá que ver cómo se cerrará la ecuación esta vez.
*Director de Abeceb.com

