Con estrés cambiario
En el plano internacional, Wall Street transitó en “rojo”, encaminándose a ser la peor de 2013. La la temporada de balances que mostró dudas sobre la salud de las grandes empresas norteamericanas. Marcelo Arab Cohen.
Terminó una semana intensa en varios aspectos. En el plano internacional, Wall Street transitó en “rojo”, encaminándose a ser la peor de 2013. Se debió, por un lado, a datos macroeconómicos que vuelven a poner en duda la recuperación de la economía de Estados Unidos (aumento en el pedido de subsidios por desempleo), y por otro, a la temporada de balances que mostró dudas sobre la salud de las grandes empresas norteamericanas.
En la misma dirección, el mercado local se fue adaptando a las señales que provenían del exterior. Dentro de un contexto global negativo, de alta volatilidad y esperando la respuesta de los fondos buitre, los papeles locales perdieron atractivo (los negocios operados se redujeron a 45 millones de pesos). Los títulos nominados en dólares interrumpieron la tendencia alcista que venían mostrando a lo largo de varias ruedas. Sumado a esto, la demora en la liquidación de divisas de los exportadores mantiene alta la tensión en el mercado cambiario. La esperanza de que la cosecha de soja empuje a la baja el dólar en el mercado informal se va diluyendo con el paso de las semanas.
Bajo este escenario, y con expectativas de devaluación en aumento, seguimos recomendando tomar posición en instrumentos dollar linked (se pagan en pesos pero siguen al tipo de cambio oficial y permiten cubrirse de una devaluación futura). Pueden ser bonos de provincias, obligaciones negociables de empresas o fondos comunes de inversión que inviertan en ellos. El capital y los intereses son ajustados por el dólar oficial desde su emisión hasta la fecha de pago.
*Docta Bursátil Sociedad de Bolsa

