Acusaciones cruzadas en conflicto de Betel Ejecutivo
Su propietario asegura que Aoita lo presiona para que venda la empresa. Para el gremio, sólo se trata de un reclamo salarial. Hubo vandalismo, con rotura de unidades.
Un fuerte conflicto laboral, con ribetes de violencia y duras acusaciones cruzadas, se desencadenó en Betel Ejecutivo, empresa de transporte diferencial de pasajeros que une Córdoba con Buenos Aires. La crisis se originó en un dilatado reclamo por diferencias salariales planteadas por empleados a través del gremio de los choferes, Aoita, pero derivó en la virtual paralización total de la firma, destrucción parcial de buses, amenazas e incluso persecución de unidades en ruta, con intervención policial.El callejón en el que se encuentra el diferendo llevó el lunes a la Secretaría de Trabajo a suspender sin fecha las audiencias, pese a haber dictado la conciliación obligatoria cuatro días antes, el jueves 10. Con sus funcionarios supuestamente amedrentados por un episodio ocurrido ese día, la cartera pospuso la reanudación de las negociaciones para después que cambie el Gobierno provincial, una medida inédita.Ricardo Tijero, titular de Betel, acusó a dirigentes de Aoita de haber iniciado un proceso de "ablandamiento" contra la empresa mediante paros y actos "vandálicos, propios del gangsterismo", según dijo, a fin de deteriorarla y llevarla a que sea comprada por "otros monopolios y corporaciones", apuntó.El empresario, quien además es pastor evangélico, aseguró que la salida del taller de los colectivos fue bloqueada "con autos extraños a la empresa", que una parte del personal "está como secuestrada" y que algunas unidades recibieron impactos de balas.Para Tijero los problemas comenzaron hace cuatro meses, cuando Aoita profundizó su reclamo por diferencias en los sueldos. El gremio demanda tanto en Trabajo como en la Justicia el pago de un retroactivo por diferencias cuyo monto para los 40 dependientes superaría el millón de pesos en conjunto. "Son mil pesos por trabajador, durante los últimos dos años", precisó ayer Aoita.Esa cifra, según el empresario, pondría en un ahogo financiero a la transportista, aunque para el directivo el nudo del conflicto no pasa por el reclamo salarial sino por la supuesta intención de la conducción gremial de que Betel sea vendida. En los últimos años, Betel Ejecutivo se ganó un espacio en el competitivo mercado del transporte de pasajeros ofreciendo un servicio diferenciado, con coches cama, cena a bordo y puntualidad en los servicios que la convirtieron en cierta forma hasta en una alternativa al servicio aéreo."(Miguel) Herrera y sus colaboradores dicen que debe venderse. La empresa no se vende, es una empresa saneada, una empresa familiar, con 20 años de trayectoria, impecable y reconocida por los pasajeros", aseguró Tijero en alusión al secretario general de Aoita.Desde el lado sindical, Herrera acusó a Tijero de ser "mentiroso desde hace muchos años" y recordó que el ahora empresario "fue dirigente de Aoita en una época nefasta", dijo. También se desvinculó del vandalismo. Aseguró que Tijero se reunió con inversores para vender Betel "sin el personal", relató."Miente descaradamente, en la Secretaría de Trabajo están todos los antecedentes de esto, actuaciones que se hicieron durante un año, los funcionarios tienen conocimiento acabado de la situación, entre ellos (Omar) Sereno (titular de la cartera), (Mario) Flores Fernández y (José Luis) Yacanto (ambos directores)", mencionó Herrera. Precisamente Yacanto firmó el expediente que atribuye a un "grupo considerable de activistas de Aoita, conducidos por miembros de su comisión directiva" los "actos de vandalismo contra la institución y sus autoridades", el jueves pasado, según cita textualmente la nota.Omar Carbonari, vicepresidente de Asetac, una de las asociaciones del transporte de pasajeros, respaldó a Tijero y recordó que en su momento ofreció a Aoita liquidar los sueldos con empleados de la empresa TUS a fin de dirimir definitivamente si existen o no diferencias salariales.

