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Acuerdo con el Club de París, paso clave para llegar a los mercados

El acuerdo acerca a la Argentina a la salida definitiva del “default”, lo que debería traducirse en una baja del riesgo país. Queda el arreglo con los holdouts, que podría sufrir otra dilación más allá de diciembre de este año.

02 de junio de 2014 a las 12:03 a. m.
Dante Sica*
Acuerdo con el Club de París, paso clave para llegar a los mercados

Luego de varios años de dilaciones, Argentina logró arribar a un acuerdo con el grupo de países acreedores nucleados en el Club de París, y sin la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) como organismo de monitoreo. Se trata de poco más de cinco mil millones dólares de deuda en default desde 2001 que, sumados a los intereses devengados en el período, oficialmente reconocidos por ambas partes, asciende a un total adeudado de 9.700 millones. El acuerdo constituye una muy buena noticia para el país, dado que supone un paso fundamental en la estrategia de acercamiento a los mercados internacionales de deuda que el Gobierno vino impulsando en los últimos meses y que incluyó el reconocimiento de los juicios con sentencia firme en el tribunal del Ciadi, la indemnización a Repsol por la expropiación del capital accionario de YPF y el lanzamiento de un nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la supervisión técnica del FMI. Obviamente, la concreción de ese deseo tuvo un costo: el país se comprometió a pagar la deuda pendiente de manera bastante más rápida (cinco años, extensibles a siete, en vez de 10); además, deberá realizar pagos en efectivo por más de 1.150 millones de dólares en el lapso de un año. De todos modos, también significa una reducción del costo financiero de la deuda, que hasta la fecha venía acumulando intereses a una tasa promedio del siete por ciento. Además, si bien es cierto que con esto la deuda en términos del Producto Interno Bruto (PIB) marca un repunte, continúa siendo muy baja en la comparación internacional (cerca de 62 por ciento en 2014). Así, en el corto plazo, Argentina no enfrenta ningún tipo de dificultad para el pago de la deuda performing . La revisión de los datos de cuentas nacionales que evitan el pago del cupón PIB contribuye a reducir los pagos programados para este año. Los vencimientos netos de roll-over en moneda extranjera ascienden a cuatro mil millones de dólares este año. Con reservas que rondan los 28 mil millones de dólares y un déficit de cuenta corriente acotado, los pagos están asegurados. Además, con el acuerdo las autoridades buscan recuperar la confianza en el país, atraer inversiones y recobrar su acceso a los mercados voluntarios de deuda a tasas de interés razonables. En este sentido, algunos beneficios de esta decisión podrían sentirse más temprano que tarde. En primer lugar, porque el acuerdo acerca a la Argentina a la salida definitiva del default , lo que debería traducirse en una caída del riesgo país. Es que, si bien es cierto que aún resta el pronunciamiento de la Corte Suprema de Estados Unidos en el litigio con los holdouts , nuestra expectativa apunta a una nueva dilación de la resolución de la causa más allá de diciembre de este año, fecha en la que vence la cláusula de pari passu que impide al Gobierno arreglar con los holdouts por fuera del acuerdo original del canje. Pero también porque, incluso siendo optimistas, la normalización de las relaciones con el Club de París podría abrir la puerta para que el Gobierno acceda a algo de financiamiento en el corto plazo. De ser este el escenario, las autoridades podrían contar con ciertos grados de libertad para conducir a la economía por el virtual equilibrio en el que se encuentra inmersa desde hace algunos meses, evitando nuevos sobresaltos en lo que queda de su gestión. De todos modos, y aun cuando somos optimistas respecto a esta noticia, no es esperable que el impacto del acuerdo resulte inmediato ni masivo. Principalmente, dado que las condiciones macroeconómicas actuales –entre las que destacan la inflación elevada, el cepo cambiario y la inestabilidad de las reglas del juego– aún no parecen ser las más favorables para hundir inversiones de magnitud en el país. Con ello, no creemos que este dato resulte suficiente para cambiar radicalmente la situación económica actual, donde la recesión va ganando terreno en un contexto en que los principales desequilibrios macro continúan vigentes. Así, nuestro escenario de una economía levemente recesiva –con el empleo en el centro de la escena– continúa vigente, aunque la probabilidad de que se materialice un escenario menos favorable podría haberse visto reducida.

*Exsecretario de Industria de la Nación y director de Abeceb.com