¿A alguien le importa la educación?
Mientras el Ministerio de Educación Nacional se entretiene en el "juego corporativo" de las paritarias nacionales, el deterioro de la calidad educativa es alarmante. Jorge Colina.
En el diseño institucional argentino, la educación primaria y secundaria esresponsabilidad de las pro-vincias. Ellas gestionan las escuelas y contratan los docentes. El Gobierno nacional, en cambio, debe concentrarse en definir criterios de homogeneidad de los contenidos y los títulos y administrar mecanismos de monitoreo y evaluación de la calidad educativa que imparten las jurisdicciones provinciales.Bajo estas reglas, que el Ministerio de Educación Nacional organice una paritaria docente es, como mínimo, disparatado. Fundamentalmente porque el Gobierno nacional no es el empleador de los docentes y los cinco sindicatos nacionales, que son la contraparte, no tienen representación directa de los docentes.De esta forma, el Ministerio y los cinco gremios nacionales opinan y deciden sobre un tema por el que no asumen las consecuencias. Estos sindicatos dejaron traslucir que para 2011 solicitarán un salario mínimo docente de 2.500 pesos. Esto implica, un incremento de 36 por ciento. La convalidación de esta solicitud no tiene implicancias directas para el Gobierno nacional, ya que no paga los salarios docentes. Pero es determinante para las finanzas públicas provinciales, porque los docentes representan la mayor proporción del empleo público de estas jurisdicciones y los salarios son el principal componente del gasto público provincial. El aumento de los docentes es emulado por el resto de los gremios estatales. Así, en la práctica, una paritaria nacional integrada por actores que ignoran la realidad provincial deciden el destino de las finanzas provinciales.Para dar una idea de órdenes de magnitud, cada punto de aumento de la masa salarial que se decide en esta disparatada paritaria, a la Provincia de Córdoba le implica 79 millones de pesos. Como esto se traduce enaumentos automáticos de las jubilaciones, se agregan otros75 millones de incremento de gasto público. Es decir, con apenas uno por ciento de aumento de salarios, se generan incrementos en las erogaciones públicas de Córdoba que consumen los 141 millones de pesos que la Legislatura aprobó como superávit para el año 2011. Pero el problema fiscales el menos importante. Lo central es que, mientras el Ministerio de Educación Nacional se "entretiene en el juego corporativo", el deterioro de la calidad educativa es alarmante. En la evaluación internacional Pisa de 2009, que mide calidad de la educación, laArgentina –otrora ejemplo de educación de calidad en Sudamérica– ha sido superada, por Chile, Uruguay, Brasil y Colombia. Quedan pocos países con peores desempeños que la Argentina.Como ocurrió en años anteriores, desde Buenos Aires se anunciarán pomposos incrementos de salarios. Que luego no se pueden efectivizar porque las finanzas provinciales quedan exhaustas. El desenlace es la exacerbación de los conflictos gremiales a nivel provincial. Ni el Ministerio de Educación Nacional, ni los cinco sindicatos nacionales rendirán cuentas a los padres de los chicos que se queden sin clases. Mientras tanto, la calidad de la educación en la Argentina –principal responsabilidad del Ministerio de Educación Nacional– sigue siendo propia de la de un país subdesarrollado.

