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Ultimátum a Sirte, mientras familiares de Kadhafi huyen

Argelia confirmó que la esposa y tres de los hijos del coronel entraron a ese país. En medio de versiones sobre el destino del líder libio, rebeldes acechan su ciudad natal.

30 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE, AP, Télam y El País, de Madrid
Ultimátum a Sirte, mientras familiares de Kadhafi huyen

Trípoli, Argel. Safia, la esposa del coronel Muamar Kadhafi, y tres hijos del líder libio entraron ayer a la mañana (las 4.45 de la madrugada en Argentina) en territorio argelino, según lo anunció el ministro de Exteriores de este país magrebí. Los tres hijos del casi depuesto gobernante son Aisha, Anibal y Mohamed, quienes cruzaron la frontera acompañados de sus respectivos hijos."Esta información se ha transmitido al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, Mahmud Yibril", indicó el Ministerio argelino de Exteriores en un comunicado, según informó en su edición digital el diario español El Mundo . El órgano de gobierno de los rebeldes no tardó en calificar la hospitalidad argelina de "acto de agresión". El CNT también anunció que pediría formalmente a Argel la extradición de los cuatro miembros de la familia Kadhafi, aunque sobre ninguno de ellos pesan reclamos de tribunales internacionales.Más de una semana atrás, los rebeldes habían anunciado que un convoy de vehículos fuertemente blindados había entrado en el país vecino. Las autoridades de Argel, que se declaran "neutrales" ante el conflicto del país vecino y no han reconocido al CNT, desmintieron entonces que miembros del régimen de Kadhafi estuvieran en su territorio. Incluso se especuló con que el propio líder libio estaría ya en suelo argelino, pero ayer la Casa Blanca indicó que no le consta que Muamar Kadhafi haya salido de su país.Desde la caída de Trípoli en manos rebeldes, el paradero del coronel y el de los miembros de su familia ha sido una incógnita y ha desatado numerosas hipótesis y rumores. Aún permanecen en paradero desconocido, además del propio coronel, dos de sus hijos: Saif al Islam, la cara mediática del régimen y quien sonaba como eventual sucesor de su padre, y Jamis, que comanda la brigada que lleva su mismo nombre y que podría estar implicado en crímenes de guerra. Otro de hijos cuyo paradero se ignora es Mutasim.Voceros rebeldes citados por Sky News o por el canal Al Arabiya aseguraron ayer haber matado a Jamis. Sin embargo, en otras dos ocasiones un anuncio parecido se reveló falso. También había sido falsa la información del arresto de Saif al Islam, quien luego apareció libre en el hotel donde se hospedaban los periodistas extranjeros enviados a Trípoli.Mientras, aumentan las especulaciones sobre el paradero de Kadhafi, conjeturas que son retroalimentadas por mensajes suyos enviados desde la clandestinidad. El último de estos mensajes, en el que Kadhafi llamó a sus compatriotas a "resistir contra las ratas", dejó perplejos a los rebeldes, cuyos voceros aseguraban sólo minutos antes, que estaban muy cerca de capturar al coronel.Uno de los líderes rebeldes, Mustafa Abdel Yalil, en tanto, advirtió que el líder libio aún constituye "una amenaza" para el país y para "el resto del mundo", por lo que pidió la continuación del apoyo de la comunidad internacional al Consejo Nacional de Transición (CNT)."Pido a la Otan y a sus aliados que no dejen de proteger a los libios frente a este tirano", señaló en una reunión en Doha (Qatar) de ministros de Defensa de países que apoyan a los insurgentes libios.En lo que respecta a las acciones militares la atención se concentra en Sirte, ciudad natal de Kadhafi y con unos 100 mil habitantes. Los sublevados ya alcanzaron sus puertas el 28 de marzo pasado. Pero entonces fueron avasallados por la maquinaria militar del gobierno y forzados a la estampida hacia la capital rebelde de Bengazi."Ahora, en posición de fuerza, fugado el gobernante, conquistada casi toda Libia, y tras días de negociación infructuosa con los militares, los insurgentes lanzaron un ultimátum: Sirte debe rendirse o la ciudad será asaltada a sangre y fuego. Pero los líderes del régimen depuesto juegan con el miedo, y advierten a los vecinos de que la rendición equivale a la muerte a manos de los rebeldes", escribió ayer Juan Muñoz, enviado especial del diario El País .