Tensión creciente en Francia antes de votar por la reforma jubilatoria
Hubo enfrentamientos con la Policía y un cuarto de las estaciones de servicio no tiene combustible.
Cientos de manifestantes obstruyeron hoy el aeropuerto de Marsella, Lady Gaga canceló conciertos en París y grupos de jóvenes se enfrentaron a la policía en Lyon momentos antes de una tensa sesión del senado para elevar la edad de jubilación.Una cuarta parte de las estaciones de servicio carecen de combustible a pesar de que el presidente Nicolas Sarkozy había ordenado la apertura, incluso por la fuerza, de los depósitos que huelguistas mantenían cerrados con barricadas.La escasez y la violencia por protestas estudiantiles han sido apenas algunas de las manifestaciones más graves de un enfrentamiento entre el gobierno y los sindicatos, los cuales creen que la jubilación a los 60 años es un derecho ganado con esfuerzo.Nuevos brotes de violencia estallaron en Lyon, donde la policía intentaba la captura de jóvenes implicados en desmanes y saqueos. Los jóvenes volcaron un vehículo y lanzaron botellas. Policías antidisturbios intentaban controlar los desórdenes con gas lacrimógeno mientras un helicóptero policial sobrevolaba la zona."No serán los provocadores quienes tengan la última palabra en una democracia", expresó Sarkozy a funcionarios locales en el centro de Francia al tiempo que se comprometió a buscar y castigar a los responsables de los desmanes.Un grupo de estudiantes levantó barricadas en una escuela secundaria en París y tenían previsto sumarse a las protestas nacionales convocadas para este jueves contra una reforma que Sarkozy considera crucial para su presidencia.La votación. El Senado preveía someter a votación durante la jornada el proyecto de reforma que eleva en dos años la edad de jubilación, aunque el debate podría extenderse uno o dos días.La oposición socialista propuso más de 1.000 enmiendas al proyecto de reforma a las pensiones que aprobó en septiembre la cámara baja del parlamento, aunque los senadores deben debatir y aprobar o no cada una.El gobierno de Francia, al igual que otros que tienen una deuda abultada en Europa, considera vital un aumento de la edad de retiro y una reforma al sistema deficitario de pensiones para garantizar la entrega de éstas a las futuras generaciones.Los sindicatos afirman que la clase trabajadora es castigada de manera injusta con la reforma a las pensiones y que el gobierno debería de buscar en otra parte los recursos.Los sindicatos temen que esta reforma sea el primer paso para el desmantelamiento del sistema de prestaciones sociales que han convertido a Francia en un país envidiable para trabajar y vivir. "No podemos detenernos ahora", dijo Jean-Claude Mailly, jefe del sindicato Fuerza de los Trabajadores, en referencia a las protestas.

