Según el género de quien mira
Un estudio señala que las mujeres militares tienen menos aprecio por la guerra que sus colegas varones. Alejnadra Conti.
Las mujeres militares estadounidenses que participaron en alguna de las contiendas bélicas impulsadas por Washington desde 2001 en adelante son más renuentes a justificar una guerra que sus colegas varones. Este dato surge de un estudio del Pew Research Center (PRC), una ONG que investiga temas relacionados con políticas públicas, transparencia e información. Las investigaciones tuvieron en cuenta dos informes del Departamento (Ministerio) de Defensa: Population Representation in the Military Forces, FY2010 (Representación poblacional en las fuerzas militares) y Demographics 2010: Profile of the Military Community (Perfil de la comunidad militar), como así también de una encuesta específica entre personal militar del PRC y otra del Current Population Survey (equivalente a nuestra Encuesta Permanente de Hogares), que realiza la Oficina del Censo de Estados Unidos. Es decir, es un estudio bien fundamentado.¿Cuáles son los puntos salientes del estudio?En primer lugar, la inocultable creciente presencia de las mujeres en las fuerzas armadas desde 1973, año en que se eliminó el servicio militar obligatorio. Del dos por ciento en esa época, la proporción de mujeres militares es de 14 por ciento.Del total de oficiales, 17 por ciento son mujeres, un poco más de su participación en el total. Por otra parte, el grupo de mujeres militares es racialmente más diverso que el de los hombres. 31 por ciento de ellas son negras, comparado con el 16 por ciento de los varones. 53 por ciento son blancas, contra el 71 por ciento de sus colegas varones. Recordemos que la proporción de la raza negra en el total de la población de Estados Unidos es del 13 por ciento, y que esa información se registra en el censo según la autopercepción del censado. Es decir que no es el censista quien atribuye la condición racial, sino el propio censado.El estudio del PRC señala que no hay mayores diferencias entre varones y mujeres en cuanto a las dificultades de reintegrarse a la vida civil luego de haber participado en la guerraAproximadamente la mitad asegura sufrir estrés postraumático y el 42 por ciento experimenta dificultades para reestablecer vínculos familiares. Si bien mayoritariamente (97 por ciento) mujeres y varones se dicen orgullosos de la tarea cumplida, las primeras tienden a ser más críticas que los segundos respecto de las guerras.El 63 por ciento de las mujeres encuestadas considera que la guerra en Irak no valía la pena el sacrificio. Los varones que comparten esa opinión representan el 47 por ciento del total en las fuerzas armadas. Los porcentajes bajan cuando se habla de Afganistán: 54 por ciento de las mujeres y 39 por ciento de los varones opinan que no valía la pena pelear en ese país.Actualmente, hay 167 mil mujeres en servicio activo en las fuerzas armadas estadounidenses. De ellas, 15 por ciento participó alguna vez en combate. En realidad, las mujeres no son asignadas a batallones de combate, pero sí se ven en la necesidad de entrar en acción cuando se trata de defender la unidad en la que trabajan.El PRC indica que entre el público en general no existen diferencias de género significativas en las opiniones sobre la guerra.Esta diferencia de apreciación entre civiles ajenos a la guerra y combatientes puede estar vinculada al hecho de que cerca de la mitad de estos últimos asegura sufrir estrés postraumático, más de la mitad indica haber pasado por experiencias traumáticas y tres de cada cuatro señalan que reviven esas experiencias en forma de flashbacks y pesadillas.En otras palabras, la percepción que hace un civil de una realidad que aparece filtrada por la distancia y los medios de comunicación forzosamente es diferente a la del protagonista. Eso es así en todos los campos. Sólo que en materia de guerra, la simpatía que muchos civiles sienten por ideologías y líderes beligerantes tiene consecuencias mucho más dramáticas.

