Temas del día:

Quieren que les devuelvan el yate que regalaron al rey

El anuncio de Juan Carlos de que dejará de usar la embarcación desató el reclamo de los empresarios que financiaron el obsequio.

29 de mayo de 2013 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid
Quieren que les devuelvan el yate que regalaron al rey
Otros tiempos. En total, 25 financieros y hoteleros de Baleares donaron 18 millones de euros para armar el yate que en 2000 le regalaron al rey. La Zarzuela asegura que casi no fue utilizado en los últimos años (ElPais.es).

Madrid. "La donación del Fortuna fue una donación finalista, para uso del rey y la familia real", explica uno de los 25 financieros y hoteleros de Baleares que en 2000 regalaron el yate a Juan Carlos a través de la Fundación Turística y Cultura (Fundatur). El lunes, los donantes de esa fundación, creada expresamente para recaudar los fondos necesarios y ofrecer el obsequio al monarca, solicitaron que se les devuelva el bien que cedieron, ya que el soberano renunció a usarlo. La Casa del Rey anunció a los empresarios que Juan Carlos dejaba de usar su nave poco antes de que la noticia se hiciera pública.En una breve carta al presidente de Patrimonio Nacional, José Rodríguez-Spiteri –que medió en la recepción del barco, ya cedido al Estado–, la presidenta de Fundatur, Carmen Matutes, solicita el retorno del Fortuna a "los activos de la fundación".Matutes indicó que el objetivo es recuperar la embarcación y venderla para destinar el dinero a otras actividades turísticas y culturales que lleva adelante la fundación.En tanto, el departamento de Patrimonio Nacional, expresó que en cualquier caso es el gobierno quien debe decidir el futuro del yate.La vicepresidenta del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, al saber que el monarca no iba a utilizar más el yate, había anunciado que se le daría el "uso más rentable y eficiente". Operación colectiva. Por unanimidad, los donantes reclamaron que se dé marcha atrás a la desafección del bien. Reclaman la posesión del obsequio, que nació en la mayor operación colectiva de mecenazgo privado de Baleares. Cada uno de los potentados aportó 600 mil euros, hasta los más de 18 millones que costó armar el barco. El gobierno de Baleares, miembro de Fundatur porque abonó 2,7 millones a la colecta, había alabado la decisión de Juan Carlos de abandonar el yate.Por sus aportes, las empresas y financieros recibieron en su día las exenciones fiscales que establecía la ley, según confirmó uno de los letrados que intervinieron en las negociaciones con el gobierno central.El rey, consumado navegante, recibió aquel regalo privado, un yate de 41,5 metros de eslora y uno de los más veloces del mundo, en sustitución del anterior Fortuna, obsequio en 1979 del rey Fahd de Arabia Saudita, que fue desguazado, tras comentar el monarca: "Ya es un cuatro latas, el pobre".Los empresarios, del sector turístico en su mayoría, quisieron mostrarle a Juan Carlos su agradecimiento por su vínculo con Baleares y por la contribución de la familia real al prestigio turístico de las islas.El rey renunció al barco por razones de imagen y austeridad en tiempos de penurias sociales. Llenar los tanques de combustible para sus motores turbina Rolls Royce costaba más de 20 mil euros. En sus salidas, el Fortuna era escoltado por una unidad de la Armada, una lancha de la Guardia Civil y, a veces, un helicóptero."El yate es un poco nuestro y de aquí, de Baleares. Existe por nuestra voluntad", detalló uno de los mecenas.La cadena de donantes la montaron especialmente hoteleros del entorno de confianza del monarca: Gabriel Escarrer, de Meliá Hoteles; Gabriel Barceló, de Barceló Hoteles; el editor Pedro Serra, de Última Hora , así como José Francisco de Conrado, un hombre de La Caixa y MicroBank, antes ligado a Patrimonio Nacional."Un regalo es un regalo y quien lo posee hace con él lo que quiere", habían comentado otros dos mecenas, que ahora dan marcha atrás.Construido por los astilleros de Izar en San Fernando, Cádiz, el yate tiene una cubierta principal con un salón noble, un comedor, una cocina y un gran puente de mando. En el piso inferior tiene cuatro camarotes, dos reservados para el rey y sus invitados, que ocupan toda la manga, y otros dos a ambos costados.Según fuentes de casa real, en 2012 el rey sólo navegó con el Fortuna el 13 de agosto. Ese día, el monarca almorzó en alta mar con la tripulación del barco, que permaneció unas ocho horas navegando.Los técnicos de mantenimiento habían aconsejado mover el yate, que llevaba mucho tiempo sin salir de puerto, y el monarca decidió acompañar a la tripulación, según informó entonces Zarzuela.

Escándalos y crisis

La tormenta perfecta. La crisis que atraviesa España, con un 27 por ciento de desocupación, y escándalos recientes han socavado la imagen de la familia real en los últimos meses. Juan Carlos recibió duras críticas cuando se conoció su viaje de cacería de elefantes en África. Además, su yerno, Iñaki Urdangarín, afronta un pedido de 17 años de prisión por el caso de corrupción en el que es investigado.