Lula y Ahmadinejad piden nuevo orden
El presidente de Brasil selló acuerdos bilaterales y de comercio con su par iraní.
Teherán. Los presidentes de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, coincidieron ayer en Teherán en reclamar un nuevo orden económico y comercial en el mundo que conceda más peso a los países emergentes.
Los pronunciamientos de ambos mandatarios tuvieron como telón de fondo las negociaciones encaradas por Lula ante las autoridades de Teherán en torno al polémico programa nuclear iraní. Las gestiones del presidente brasileño, a quien se sumó ayer en función mediadora su par turco, Recep Tayyip Erdogan, son consideradas por Occidente como la última oportunidad de Irán para evitar nuevas sanciones de la ONU.
Pero mientras manejaban con sigilo lo conversado en materia nuclear, Lula y Ahmadinejad se mostraron diferentes en la forma, pero cercanos en el fondo, al hablar en la conclusión del IV Foro Comercial Irán-Brasil, celebrado ayer en el centro de convenciones de la televisión nacional iraní (Irib), en el norte de la capital del país.
Los dos países firmaron ocho memorandos de entendimiento, relativos a la cooperación comercial, la apertura de líneas directas de crédito, el intercambio de tecnología y la colaboración en el terreno energético y en el sector petrolero.
Lula subrayó que la relación entre ambos países "es muy importante en un momento en el que el mundo se encuentra en transformación".
"Una nueva geografía económica y comercial que necesita de un sistema multilateral, cimentado en las relaciones bilaterales y la diversificación, y en el que debe desempeñar un papel clave el denominado eje sur-sur", agregó el brasileño.
Lula subrayó que la apertura de una línea directa de crédito de mil millones de euros a cinco años entre ambos países fue el elemento central en negociaciones que calificó como provechosas.
"Irán es uno de los grandes mercados del mundo... y en los últimos cinco años se ha convertido en uno de los principales mercados de Brasil en Medio Oriente. La crisis no ha afectado esto. Al contrario, podemos avanzar mucho más", indicó.
Ahmadinejad, por su parte, calificó de "inseguro" el sistema económico actual e insistió de igual modo en "la necesidad de sustituirlo por un nuevo orden económico y monetario sustentado en la justicia".
"El sistema capitalista ha llegado a su fin, no sólo en la escena económica sino también en la política y la seguridad mundial y ahora afronta serios problemas", subrayó. Ahmadinejad volvió a denunciar que "las políticas, las divisas y las infraestructuras dominantes persiguen el beneficio de una minoría de naciones y transmiten problemas de países capitalistas a países emergentes como Irán y Brasil".
Como solución, el mandatario iraní propuso "la ampliación de las relaciones bilaterales, que evitarán estos problemas" y la necesidad de fijar "nuevos sistemas económicos, nuevos pactos bancarios y monetarios fuera del sistema dominante".
Al respecto, Ahmadinejad aseguró que "Irán y Brasil se están convirtiendo en polos importantes del mundo" y subrayó que con la ampliación de las relaciones bilaterales "pueden tener un papel determinante".
La balanza comercial entre Irán y Brasil se cifra en unos 1.500 millones de dólares, con intercambio favorable al gigante del Mercosur, que exporta sobre todo alimentos y maquinaria.
Independencia y desarrollo. "Irán tiene derecho a la independencia y el desarrollo", dijo a su vez Lula, tras haberse reunido con su colega iraní, con quien "probablemente" habló de la cuestión nuclear, según un escueto informe de voceros gubernamentales de Brasilia.
Las negociaciones con el objeto de alcanzar un acuerdo sobre el enriquecimiento de uranio fuera de Irán "continúan" y seguirían hoy, afirmó una fuente diplomática brasileña citada por la agencia noticiosa Ansa.
El diplomático agregó que en la delegación brasileña reinaba un clima de "expectativa" por el éxito de esas gestiones, pero aclaró que nadie podía asegurar que se alcanzará un entendimiento.
Lula no sólo se entrevistó en la mañana con su homólogo iraní, sino que fue recibido por el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. El mandatario llegó a afirmar que las posibilidades de llegar a un acuerdo con Irán son del 99 por ciento, mientras Washington y Moscú consideran su intervención como la última oportunidad. En tanto, el presidente de Turquía anunció ayer un viaje relámpago a Teherán para reforzar la gestión de Lula.

