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Los sindicatos españoles van al paro contra los ajustes

Las dos centrales obreras convocaron a una huelga del sector público el 2 de junio.

14 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y Télam
Los sindicatos españoles van al paro contra los ajustes
(AP).

Madrid. Los secretarios generales de las dos centrales obreras españolas, la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CC. OO.), convocaron ayer a una huelga del sector público para el 2 de junio, en protesta contra el recorte de los salarios anunciado por el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

La decisión fue tomada después de que los líderes de ambas centrales, Cándido Méndez, de la UGT, e Ignacio Toxo, de la CC. OO., decidieran hacer un "frente común" de cara al impopular ajuste social anunciado el miércoles por Zapatero, que intentará reducir el déficit en las cuentas públicas, como le exigieron la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Desde la CC. OO., su secretario general de servicios públicos, Enrique Fossoul, anticipó que también estudiarán un calendario de movilizaciones que podría culminar en una huelga general, y con esa perspectiva invitó a sumarse a la convocatoria al sindicato de funcionarios CSI-CSIF.

La huelga de la UGT fue resuelta por el Consejo Federal de la Federación de Servicios Públicos, tras reunirse de forma urgente ayer por la mañana. Argumentaron que la medida se resuelve por la "agresión sin precedentes" que supone el incumplimiento de un acuerdo en vigor que ya contemplaba un escenario de crisis.

Se resolvió que el 20 de mayo comiencen movilizaciones en todo el país que concluirán con el citado paro nacional.

En La Moncloa. Frente a este hipotético escenario -la primera huelga general en las dos gestiones del gobierno socialista de Zapatero- Méndez y Toxo fueron convocados de urgencia al Palacio de La Moncloa, sede de gobierno, para analizar la situación.

Al término de la reunión, en la que Zapatero detalló las medidas anunciadas el miércoles, ambos líderes expresaron su "pesimismo sobre el nuevo escenario" que se abre, a partir de ahora, para los trabajadores y para "la marcha de la economía española en su conjunto".

Tras permanecer dos horas reunidos con el mandatario, Méndez y Toxo aseguraron que Zapatero no los convenció de revertir la medida, pues "no rectificó ninguno de los anuncios" dados a conocer hace dos días y que sería aprobado por el Consejo de Ministros la próxima semana.

El más enfático fue Toxo, quien valoró "la gravedad de la situación" y añadió que su sindicato evaluará otras medidas a adoptar más allá de un posible "paro general", y no descartó "ningún escenario".

Desde el gobierno, en un comunicado se indicó que Zapatero "escuchó con atención" los argumentos de los líderes sindicales y les "expresó su respeto hacia sus posiciones y las decisiones que adopten".

Según el comunicado, Zapatero coincidió en la necesidad de impulsar el diálogo social para alcanzar un acuerdo "que produzca efectos positivos en la economía española y sobre todo en la generación de empleo".

Impopulares. Rodríguez Zapatero anunció el miércoles en el Congreso diversas medidas para reducir el déficit fiscal, entre las que figuran rebajas de salarios, congelamiento de sueldos hasta 2011, la eliminación de ayudas por nacimiento y la suspensión de la revalorización de pensiones.

El programa contempla una rebaja salarial al sector público del cinco por ciento, y del 15 por ciento para los funcionarios, y la eliminación de la prestación natalicia de 2.500 euros.

La intención de estas medidas es reducir en 19 mil millones de dólares el gasto entre 2010 y 2011.

El malestar por estas medidas se suma al clima de intranquilidad económica que se vive en España y a la inestabilidad laboral, con más de un 20 por ciento de desempleados.

En este sentido, el secretario general de Comisiones Obreras señaló que el gobierno socialista de Zapatero eligió "la peor de las vías en un momento en que la crisis no ha sido superada, y que sólo pretende dar respuesta a las exigencias del mercado financiero".