Las Farc cumplieron y liberaron a soldado
Josué Calvo fue secuestrado en abril de 2009. Para mañana se espera la entrega de Pablo Moncayo, cautivo desde diciembre de 1997.
Villavicencio (Colombia). Josué Daniel Calvo, un soldado que permanecía como rehén desde hace casi un año, fue liberado ayer por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), en la primera fase de una operación humanitaria que culminará mañana con la entrega del sargento Pablo Emilio Moncayo, después de más de 12 años de cautiverio e incansables marchas encabezadas por su padre.
La operación de liberación se desarrolló tal como estaba previsto, salvo por un retraso de dos horas en la partida de los helicópteros brasileños que recogieron a Calvo en un lugar no revelado del centro de Colombia, a causa de la lluvia. Así, poco después de las 13 horas (las 15 en Argentina) Calvo pudo reencontrarse con su familia en el aeropuerto de Villavicencio (centro del país), donde fue recibido con flores y cantos por el Alto Comisionado para la Paz del gobierno, Frank Pearl, y un grupo de personas vestidas de blanco.
El soldado se mostró sonriente y parecía estar en buen estado de salud, salvo una renquera en una pierna, fruto de una herida que sufrió en los combates previos a su captura.
Dos horas después de su liberación, Calvo, de 22 años, apareció ante la prensa enfundado en un flamante uniforme de camuflaje con su apellido escrito en el bolsillo derecho, gorra y lustrosas botas negras, pero no dijo ni media palabra; sólo saludó a la prensa levantando el pulgar derecho.
Abrazado a su hermana, Nubia, quien tampoco habló, Calvo escuchó a su padre, Luis Alberto Calvo, hacer unas breves declaraciones a la prensa en el aeropuerto de esta ciudad de Villavicencio, en el departamento de Meta y a unos 75 kilómetros al sudoeste de Bogotá.
“Llegó la alegría a la casa otra vez”, dijo Calvo padre, asegurando que la madre de sus dos hijos los abandonó siendo chicos. El padre de Calvo además mostró una foto y leyó varios nombres de personas que dijo fueron secuestradas o dadas por desaparecidas hace varios años y que pedía a quienquiera que fueran los captores que enviaran pruebas de vida porque sus familias vivían en la incertidumbre. Luego, el soldado y su familia se trasladaron en un avión castrense hasta Bogotá, donde el liberado fue sometido a pruebas en el Hospital Militar.
Las Farc, que capturaron a Calvo en abril de 2009, cumplieron lo prometido y entregaron al soldado a una misión humanitaria formada por la senadora opositora Piedad Córdoba e integrantes de su grupo Colombianas y Colombianos por la Paz, representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr) y un obispo católico.
Córdoba dijo que la guerrilla denunció sobrevuelos militares en la zona donde las Fuerzas Armadas se habían comprometido a cesar operaciones para propiciar la liberación del rehén, y también señaló que había militares en tierra, a dos kilómetros del punto de entrega.
A ambas cosas respondió el Alto Comisionado para la Paz del gobierno, quien dijo que los sobrevuelos fueron de aviones comerciales, los cuales no estaban restringidos, y que la retirada de efectivos militares de la zona no estaba comprendida en el protocolo de la misión.
La senadora Córdoba, opositora al gobierno de Álvaro Uribe y quien como mediadora con la guerrilla ha participado ya en una decena de liberaciones de rehenes, señaló que las Farc fueron “contundentes” en su compromiso de liberar a Calvo “pese a la dificultad”, porque “la situación fue complicada”.
El primero en 13 meses
En buen estado de salud. La liberación de Josué Calvo fue la primera de las Farc en 13 meses, desde que a inicios del año 2009 dejaran libres a seis hombres, entre ellos dos políticos con al menos seis años de cautiverio. A contrario de versiones de las Farc, indicando que Calvo estaba muy enfermo y no podía caminar, el soldado descendió de a pie de la nave y descartó usar una silla de ruedas que le fue ofrecida.

