La ONU suspendió el envío de ayuda a Siria tras el ataque a un convoy
Así lo informó Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).
Todas las operaciones humanitarias en Siria quedaron suspendidas tras el ataque contra un convoy humanitario ayer en la región de Alepo, y Rusia aseguró que no se había tratado de un bombardeo aéreo, suyo ni sirio, como había sugerido una ONG ayer.
"Por ahora no tenemos una visión global de lo que pasó, pero se ha tomado la decisión de que todas las operaciones humanitarias de convoyes sobre el terreno quedan suspendidas por el momento", afirmó en una rueda de prensa el portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), Jens Laerke.
Un convoy humanitario de Naciones Unidas pero gestionado por la Cruz Roja fue atacado ayer en la región de Alepo y, como resultado, un empleado de la Media Luna Roja Siria (SARC) murió y un número indeterminado de civiles también resultaron heridos de gravedad.
No se sabe aún si alguno o varios de los civiles heridos han muerto, informó la agencia de noticias EFE.
"Este es un día muy negro para la comunidad humanitaria", afirmó Laerke.
El portavoz también indicó que el jefe humanitario de la ONU, Stephen O\'Brien, condenó el ataque, se mostró "espantado" por lo ocurrido, y subrayó que puede constituir un crimen de guerra.
Laerke puntualizó, además, que el convoy tenía la autorización de las autoridades para cruzar el territorio y distribuir la asistencia humanitaria, que todas las partes beligerantes estaban informadas de su trayectoria, y que estaba claramente marcado como humanitario.
"No hay ninguna explicación o excusa, ninguna razón o racionalidad que explique el ataque a trabajadores humanitarios que intentan ayudar a ciudadanos que necesitan ayuda de forma desesperada", concluyó O\'Brien.

Acusación
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), una organización pro opositora con sede en Londres, acusó ayer a Siria y su aliado, Rusia, por el bombardeo que alcanzó ayer el convoy con ayuda humanitaria, además de otros en Alepo y sus alrededores.
También lo hizo, por vía telefónica, una fuente anónima estadounidense que se comunicó anoche con la agencia de noticias EFE.
Rusia rechazó oficialmente las imputaciones. El portavoz oficial del ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, declaró hoy que ni aviones de su país, ni de Siria, llevaron a cabo ataque alguno contra el convoy humanitario de la ONU "en las afueras al sudoeste de Alepo". Konashenkov agregó que ningún drone ruso hizo el seguimiento del convoy después de haber verificado que la carga había sido entregada adecuadamente en la disputada ciudad.
El portavoz militar agregó que Rusia hace seguimientos de los convoyes de ayuda humanitaria en la zona porque los caminos atraviesan zonas controladas por las milicias.
Después de las entregas, Rusia "no siguió los movimientos del convoy. Solo las milicias que controlan esas áreas estaban en conocimiento de su localización", concluyó, según la agencia de noticias TASS.
"Estudiamos atentamente las grabaciones de video" que las milicias hicieron en el lugar, añadió, "y no encontramos señales de que el convoy haya sido alcanzado por municiones de ningún tipo".
Los vehículos, además, no presentan evidencias de ondas de choque producidas por bombardeos, ni se ven los cráteres de las bombas, puntualizó Konashenkov.

"Todo lo que se ve en el video es consecuencia directa de un incendio en la carga, y comenzó, extrañamente, junto a la ofensiva masiva de los milicianos sobre Alepo", planteó el vocero militar ruso.
El alto jefe militar ruso llegó a ironizar sobre el papel de unos "representantes de la organización de los Cascos Blancos relacionados con el Frente al Nusra", que, dijo, "como suele pasar estaban \'de casualidad\' en el momento exacto y el lugar exacto con sus cámaras de video".
También Siria, a través de la televisión estatal y sin identificar el militar que dio la información, negó que su fuerza aérea atacara el convoy.
En Moscú, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, ya había señalado que reinaba en el Kremlin gran preocupación por los acontecimientos. "Acciones de este tipo amenazan todo el proceso" de acuerdo en Siria, puntualizó, antes de definir como "extremadamente tensa" la situación. Los camiones transportaban ayuda de primera necesidad para 78.000 personas que sobreviven en la zona de Auram al Kubra, en el oeste de la provincia septentrional siria de Alepo, que no había recibido asistencia desde julio.
En las primeras horas tras el anuncio del Ejército, la norteña provincia de Alepo y su capital homónima fueron blanco de fuertes bombardeos de aviones de guerra, incluyendo uno que alcanzó un convoy con ayuda humanitaria y dejó al menos 12 muertos, según denunciaron la ONU y activistas.

