Jaqueado, Zapatero renovó todo su gabinete
El presidente español nombró a Rubalcaba como vice y nuevo hombre fuerte. El canciller Moratinos fue reemplazado por Trinidad Jiménez.
Madrid. El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, pasó a la ofensiva con su séptimo cambio de gobierno, el más comprometido de todos porque llega cuando la crisis económica disparó las cifras del desempleo hasta lo insoportable y dejó a la fuerza oficialista, el Partido Socialista Obrero Español (Psoe), con unas deprimentes expectativas electorales. Con la mayoría absoluta que tiene en el Congreso gracias a acuerdos presupuestarios, el presidente dio un giro a su Ejecutivo con tres hitos principales: asignó un papel todopoderoso a Alfredo Pérez Rubalcaba, que además de ministro del Interior será vicepresidente primero y portavoz –algo inédito hasta ahora–; mantuvo en su puesto a la vicepresidenta, Elena Salgado, lo que constituye una confirmación de la política económica; y apostó por Valeriano Gómez, hombre próximo a los sindicatos, para dirigir el Ministerio de Trabajo tras la reforma laboral y la huelga general del 29 de septiembre.A esto se suma el nombramiento de Trinidad Jiménez, actual ministra de Sanidad y una de las socialistas más próximas al jefe del Ejecutivo, como ministra de Asuntos Exteriores en sustitución de Miguel Ángel Moratinos. "El rumbo está trazado, pero hay que recorrerlo hasta el final", proclamó ayer Zapatero para explicar los motivos del cambio. "Será el gobierno de las reformas, de la recuperación definitiva de la economía y del empleo", aseguró.Hace mucho que dirigentes del Psoe cuestionaban la eficacia de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega como portavoz y su autoridad para coordinar la acción del gobierno.Su lugar será ocupado por Rubalcaba, cuyo ascenso no es inesperado ni sorprendente, y quien mandaba más allá de las fronteras de su cartera. Ahora, ese poder estará reconocido de manera oficial con un cargo que le abre las puertas del segundo despacho con más poder en la Moncloa, y lo sitúa como la imagen principal del gobierno desde la Oficina del Portavoz.Rubalcaba será, en los próximos 17 meses, la muleta de Zapatero para llegar con alguna esperanza de éxito a la cita electoral de marzo de 2012.Pero además, si el presidente decide no optar por su reelección, Rubalcaba quedó señalado como el primer candidato.Junto a De la Vega y Moratinos, abandonan el gobierno Celestino Corbacho –Trabajo–, Elena Espinosa –Medio Ambiente–, Bibiana Aído –Igualdad– y Beatriz Corredor –Vivienda–. Estas dos últimas se quedan como secretarias de Estado en los ministerios de Sanidad y Fomento, que recogen las competencias de los dos departamentos que desaparecen y que eran referentes simbólicos del presidente.Ante estos cambios profundos, el líder opositor Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP), se limitó a insistir en el pedido de elecciones anticipadas, y apuntó que no hay que cambiar a los músicos, sino al director de orquesta: Zapatero.

