El rey de España pidió perdón por su viaje de caza a África
Me equivoqué, manifestó el monarca luego de ser dado de alta por la fractura de cadera que sufrió en Botsuana. Rajoy lo defendió al calificarlo como "el mejor embajador".
Madrid. En un gesto inédito en la historia del país, el rey Juan Carlos de España pidió ayer perdón públicamente y reconoció que se equivocó al haber ido a cazar elefantes a África y gastar decenas de miles de euros en medio de la peor crisis económica de España en décadas. "Lo siento mucho, me equivoqué. No volverá a ocurrir", dijo el monarca, de 74 años, al abandonar el hospital de Madrid en el que el sábado fue operado de una fractura de cadera que sufrió un día antes, tras caerse mientras realizaba un safari en Botsuana por el que pagó 46 mil euros.Los españoles no supieron del viaje del monarca hasta que tuvo el accidente, lo que generó estupor en plena crisis económica de la península.El accidente desencadenó una ola de críticas en las redes sociales, donde abundaron los comentarios de repudio a la monarquía y censura a la actividad del rey no sólo por el costo del viaje, sino porque Juan Carlos preside una fundación ecológica y mató un elefante, una especie protegida.El incidente de Botsuana fue el último de una lista negra de acontecimientos recientes, que han dilapidado la imagen de la monarquía española.El yerno del rey, el duque de Palma Iñaki Urdangarín, es investigado por aprovechar presuntamente su posición para desviar millones de dólares a paraísos fiscales.Además, el nieto mayor del monarca, Felipe Juan Froilán, permaneció varios días hospitalizado tras dispararse accidentalmente en el pie derecho hace una semana. Reacciones de todo tipo. El safari del rey no sólo provocó críticas en los sectores antimonárquicos, sino también de los monárquicos, lo que amenazó con abrir una crisis institucional. Desde todos los sectores se exigió al rey que, como mínimo, pidiera disculpas, mientras los grupos antimonárquicos, de izquierda e incluso algunos socialistas llegaron a pedir la abdicación del monarca. Sin embargo, el gobierno intentó calmar las aguas en medio del huracán pidiendo respeto para el monarca.Desde México, el presidente español, Mariano Rajoy, aseguró ayer que el monarca es "el mejor embajador de España y el más firme defensor de la comunidad de países iberoamericanos en todo el mundo"."El Partido Popular muestra su respeto a una monarquía que está en sintonía con lo que el pueblo español espera y necesita de ella", dijo la formación oficialista en un comunicado.Desde la oposición hubo reacciones para todos los gustos. "El jefe del Estado tiene que elegir entre las obligaciones y las servidumbres de las responsabilidades públicas y una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente", dijo días atrás el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez.El líder del Partido Socialista (Psoe), Alfredo Pérez Rubalcaba, no lo desautorizó y afirmó que comprendía la opinión crítica de muchos ciudadanos españoles.Una de las declaraciones más llamativas fue la del político socialista y redactor de la actual Constitución, Gregorio Peces Barba, quien aseguró que se produjo un "grave daño y un gran deterioro a las instituciones".Por su parte, Izquierda Unida (IU), tercera fuerza política nacional, que presentó en el Congreso de los Diputados una propuesta para que el rey tenga que informar de todos sus viajes, incluidos los privados, reiteró que "la mejor rectificación" sería que "promueva la total transparencia" de la corona.A su vez, el líder de esta formación, Cayo Lara, instó al monarca a celebrar un referéndum para preguntar qué modelo de jefatura de Estado quiere la ciudadanía.

