Temas del día:

Dilma y el PT, blancos de multitudinarios reclamos en las calles

Más de 1,5 millones de personas marcharon en el país. Unos criticaron corrupción y ajuste; otros pidieron destitución o un golpe.

16 de marzo de 2015 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, Télam, y EFE
Dilma y el PT, blancos de multitudinarios reclamos en las calles
Marcha, sol y playa. La concentración en Río recorrió la avenida que une Copacabana con Ipanema (AP)

San Pablo, Río de Janeiro. Multitudinarias marchas ganaron las calles de más de 50 ciudades de Brasil, en manifestación contra el gobierno que encabeza la presidenta Dilma Rousseff, que abarcaron diversas motivaciones y consignas de sus participantes. Buena parte de los manifestantes acudió a las marchas con la premisa de rechazar la corrupción patentizada en el escándalo de la compañía estatal Petrobras, otros en contra del rumbo económico y las últimas medidas de ajuste anunciadas, y un sector más radical en demanda de un juicio político a Rousseff o, incluso, en reclamo de una intervención militar en el país más poderoso, poblado e influyente de la región.La concentración de ayer contrastó con otra marcha del pasado viernes, en la que movimientos sociales, estudiantiles y sindicatos le dieron respaldo a la presidenta.Las manifestaciones fueron convocadas días atrás mediante redes sociales que no se identificaron de modo explícito con ningún partido político, pero las principales fuerzas de la oposición manifestaron el respaldo a ellas. Sin embargo, espacios como el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, principal de la oposición), se apartaron de la petición del juicio político.Tras culminar las marchas en todo el país, el gobierno, mediante una conferencia de prensa del ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, señaló que la presidenta dictará "en los próximos días" un conjunto de medidas de combate a la corrupción, en respuesta a las protestas que llevaron ayer a las calles a más de un millón y medio de personas, según diversos cálculos."El gobierno está atento y dispuesto, como siempre estuvo, a escuchar la voz de las calles", aseveró Cardozo, quien afirmó que el punto común de la protesta de ayer y la manifestación de sindicatos de "apoyo crítico" a Rousseff realizada el viernes pasado es la exigencia de combatir la corrupción. Las marchas de ayer se dieron durante todo el día en Brasilia y casi una veintena de estados: Alagoas, Amazonas, Bahía, Ceará, Goiás, Maranhão, Minas Gerais, Mato Grosso do Sul, Pará, Pernambuco, Paraná, Río de Janeiro, Santa Catarina, Sergipe, San Pablo, Río Grande do Sul y Tocantins.

Cálculos dispares

Pero la marcha más multitudinaria se realizó por la tarde en San Pablo, ciudad en la que la oposición obtuvo sus mejores resultados en las elecciones de octubre de 2014. En la Avenida Paulista, la Policía Militar (PM) calculó la presencia de al menos un millón de brasileños, mientras que la firma de sondeos y estudios sociales Datafolha, ligada al diario

Folha de Sao Paulo,

estimó la concurrencia en unas 240 mil personas.

“Fuera PT”, “El PT robó” y “PT nunca más” fueron algunos de los cánticos entonados repetidas veces por los manifestantes vestidos en su gran mayoría de amarillo y verde, colores de la bandera brasileña, mientras que un sector más radical presentó carteles en los que pedía la destitución de la presidenta.

En esa línea, en San Pablo y también en Río de Janeiro pequeños grupos exigieron incluso una “intervención militar” para deponer a Rousseff. Las protestas de ayer coincidieron con el 30º aniversario de la investidura de José Sarney, primer jefe de Estado después de una dictadura militar que se prolongó en este país por 21 años, de 1964 a 1985.

Uno de los grupos que abogaban por un golpe militar es la organización Intervenção Já, O Povo pede SOS as FFAA, que mostró en pancartas su pedido de destitución de Dilma y la intervención de las fuerzas armadas, y otro en Río de Janeiro, que llevó a Copacabana un

jeep

pintado de camuflaje, con un maniquí vestido de soldado, que fue recibido con aplausos por varios manifestantes.

Consideraciones, miradas y especulaciones después de los actos

Comparación. Algunos medios consideraron las de ayer como las mayores marchas desde que volvió la democracia a Brasil, hecho del que se cumplían justamente 30 años.

Reacción. Miguel Rossetto, secretario de la Presidencia, sostuvo que los actos de ayer reflejan al sector de la sociedad que se opone al gobierno del PT y que apoyó en las urnas a Aécio Neves. "Creemos que los manifestantes fueron mayoritariamente electores que no votaron a Rousseff, lo que es legítimo. Lo que no es legítimo es el golpismo", expresó Rossetto.

Camino. En un mensaje difundido a través de su cuenta de Facebook, Neves animó a los brasileños a "no dispersarse" puesto que "el camino sólo está comenzando a ser andado".