Con el traslado de los restos, se iniciaron los actos de la beatificación
El ataúd del pontífice polaco será depositado en la nave central de San Pedro. En Argentina, la transmisión de la ceremonia comenzará mañana a las 5.
Roma, Buenos Aires. Los preparativos para la beatificación de Juan Pablo II, que se realizará mañana a partir de las 5 de la mañana -hora argentina- comenzaron oficialmente ayer en El Vaticano, con la apertura de la tumba del pontífice polaco y el traslado del ataúd sellado que quedará a la vista del público en la nave central de la Basílica de San Pedro, tras la ceremonia. En tanto, la lápida de mármol blanco que marcaba la tumba de Juan Pablo en las grutas subterráneas de la basílica irá a una nueva iglesia dedicada a él en Cracovia, Polonia.La ceremonia convocará más de un millón de personas en la Plaza San Pedro y en los alrededores de El Vaticano; 87 delegaciones oficiales de distintos país ya confirmaron su presencia, entre ellas 16 jefes de Estado, seis jefes de gobierno y miembros de cinco casas reales.La cara de la Ciudad Eterna se ha transformado para la ocasión con cientos de carteles publicitarios en ómnibus, calles, plazoletas y edificios públicos que rezan "¡Beatus!" con la foto del pontífice polaco. Las autoridades romanas adoptaron un dispositivo especial de seguridad para el evento.La beatificación del Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril de 2005 a los 84 años tras una larga enfermedad que el mundo siguió en directo, es el paso previo a la canonización y se llevó a cabo en un plazo exiguo en comparación con el promedio de todas las causas que tienen el mismo fin. Al respecto, el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, dijo que no se pueden hacer previsiones sobre la fecha de una eventual canonización (proclamación como santo) de Juan Pablo II. "Para la canonización hace falta otro milagro. No se puede hacer una previsión precisa sobre la fecha. Lo único que se puede decir es que, tras la beatificación, los responsables del proceso comenzarán a recoger las gracias (milagros por intercesión del ya beato) para su valoración", dijo Amato. Judíos presentes. En señal de aprecio por los esfuerzos que Juan Pablo II hizo durante los 26 años de su pontificado por superar las turbulentas relaciones entre católicos y judíos, un grupo de éstos últimos estará presente durante la beatificación, entre ellos, un ministro del gabinete israelí que perdió a casi toda su familia en el Holocausto, pero fue protegido por una familia belga que lo crió como cristiano. "Tenemos un gran respeto, un respeto singular, por Juan Pablo II", dijo el general retirado israelí Yossi Peled. "No es un papa más para nosotros".En tanto, Polonia también espera impaciente la beatificación del pontífice, un acontecimiento histórico que para el cardenal metropolitano de Varsovia, Kazimierz Nycz, convertirá definitivamente al papa polaco en Juan Pablo II "El Grande". "Para la mayoría de polacos Juan Pablo II es, además de un símbolo religioso, un símbolo de la libertad y de la lucha contra el comunismo", explicó el profesor de teología Piotr Wisniewski, uno de los más de 50.000 polacos que asistirán en Roma a la esperada beatificación. En Argentina. Los argentinos esperarán la ceremonia con vigilias en varias catedrales del país desde hoy, mientras que las comitivas oficiales de Argentina y Chile le rendirán homenaje en Roma por la mediación en el conflicto del Canal Beagle. La memoria del Papa que visitó el país en 1982 y 1987 incluirá también misas, conferencias alusivas, exposiciones referidas a su vida. En la catedral de Buenos Aires se verá la transmisión de la ceremonia (desde las 5 de la mañana) en pantallas gigantes. En Córdoba, el domingo a las 10, en la parroquia Santa Inés, de barrio La France, se entronizará un cuadro del nuevo beato. En la basílica de Santo Domingo, en el centro de la ciudad, se expondrá el "papamóvil" que utilizó en 1987.

