Chávez retiró a su embajador de Colombia
Venezuela estudia medidas políticas y diplomáticas contra el gobierno colombiano, que acusó a Caracas de ocultar jefes guerrilleros.
Bogotá, Caracas. Las relaciones entre Venezuela y Colombia entraron ayer en una nueva crisis, con consecuencias como la llamada a consultas del embajador venezolano en Bogotá y el envío de una nota de protesta, a casi tres semanas para el cambio de gobierno colombiano.
El embajador Gustavo Márquez viajó ayer a Caracas, 24 horas después de que el gobierno colombiano anunciara que tiene pruebas de la presencia de jefes de las guerrillas de su país en suelo venezolano. Las presentó ante los directivos de los medios locales, pero pidió que no sean publicadas.
"Llamamos al embajador Gustavo Márquez para que venga a consultas en Caracas y se incorpore a la evaluación de una serie de medidas políticas y diplomáticas que se tomarán en las próximas horas para rechazar la agresión del gobierno colombiano", manifestó en una rueda de prensa el canciller venezolano, Nicolás Maduro.
Al mismo tiempo, informó que entregó una nota de protesta a la embajadora colombiana, María Luisa Chiappe.
"El gobierno de Uribe decidió arremeter contra el pueblo venezolano, decidió dinamitar las posibilidades de un avance" en las relaciones, afirmó Maduro.
La misma línea siguió el comunicado oficial enviado por la Cancillería venezolana.
"El patético espectáculo mediático ofrecido el día jueves 15 de julio constituye un intento desesperado por minar el terreno de una eventual normalización de las relaciones bilaterales, donde no ha faltado la intriga de la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá", señala el comunicado.
Sin referirse de manera específica a la información que ofreció Colombia, la Cancillería aseguró que las autoridades venezolanas han verificado en el pasado las denuncias que al respecto realizó el gobierno de Uribe y "constató de forma sistemática la falsedad de tales informaciones".
"Alerta". En una cadena de radio y televisión, el presidente venezolano, Hugo Chávez, rechazó la denuncia de Bogotá y afirmó que la "extrema derecha" colombiana trata de generar "un gran conflicto", por lo que llamó al país a estar alerta.
"El presidente Uribe es en verdad un mafioso y es capaz de cualquier cosa, porque está lleno de odio y fracasó de forma rotunda en su intento de aislar a Venezuela", indicó Chávez, y aseguró: "No voy a caer en provocaciones".
Agregó que Uribe, con el respaldo de Estados Unidos, trata de "sembrar minas" para evitar una "probable reconciliación" entre Caracas y Bogotá.

