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Análisis. Lo mejor y lo peor del videojuego de Indiana Jones: así es lo nuevo de Xbox

Una aventura en primera persona que cumple en cuidar los detalles que hacen de Indiana Jones un personaje de culto.

08 de diciembre de 2024 a las 11:46 p. m.
Lo mejor y lo peor del videojuego de Indiana Jones: así es lo nuevo de Xbox
Lo nuevo de Indiana Jones en Xbox.

Los videojuegos tienen esa magia de empoderar personas para sentirse por un rato en el traje de algún personaje de ficción. Y en esa dinámica llega a la escena este Indiana Jones y el Gran Círculo. Es un obra de amor por la mística del célebre personaje de aventuras. Desde este lunes 9 de diciembre está disponible en Xbox Game Pass.

En La Voz lo jugamos por adelantado en la consola Series X y a continuación te contamos qué esperar de este título en el que la representación de Harrison Ford es un golazo.

Lo mejor y lo peor de Indiana Jones y el Gran Círculo

Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda)
Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda) (Prensa Bethesda)

No a la tercera persona. Que la propuesta sea en primera persona tiene un claro objetivo. No se trata de ver a Indiana Jones en acción, se trata de hacer sentir al jugador como si fuera Indiana Jones. Sí hay instancias en las que la escena se plantea en tercera persona, como cuando se usa el látigo por alcanzar un colgante o como cuando se transita una etapa de exploración en parkour. Y no más. Los creadores MachineGames son cracks en shooters como Wolfenstein, por eso se esperaba algo más de protagonismo de los disparos, pero no...

Historia. Indiana Jones viaja por el mundo para descubrir el misterio del Gran Círculo. Todo arranca cuando roban una pieza del museo en el que trabaja. Los creadores ubican la historia entre “En busca del arca perdida” e “Indiana Jones y la última cruzada”.

Para hacer. Claro que la historia principal (que se escalonan según la denominación de “aventura”) es lo más atrapante pero están dignas las misiones secundarias (llamadas tareas). Y para “platinar” el juego se ofrecen los misterios y los descubrimientos.

Los puños al poder. En esa dinámica de la primera persona, se luce el momento del combate con puños. Se sabe que Indiana Jones no es de resolver todo a los disparos. Y aquí está más que respetado ese aspecto. Y por eso los puños que, cuando dan en el objetivo, se muestran en pantalla con una crucecita roja, como cuando de acierta un disparo en un shooter. Se puede bloquear, esquivar, empujar. Y se puede pegar con cualquier elemento.

No es un shooter. Ni cerca está de ese género. Aunque es posible meter algunos tiros, no habrá armas que inviten a aplicar esa metodología. El sigilo se impondrá en muchos casos. Porque todo está centrado en la aventura, en resolver puzles, en ir allá y averiguar tal o cual cosa.

Harrison Ford, a pleno. Y para que esa aventura quede bien lograda es clave la representación de Harrison Ford, que se luce en momentos de cinemáticas, con gestos tan de él en interpretaciones de Indiana Jones. La ambientación también está lograda en las localizaciones representadas, como la del Vaticano, o la de Egipto. Hermosas.

Duración de elementos. Siempre hay elementos para recoger y usar al momento del ataque cuerpo a cuerpo. Y se van desgastando. No “rinden” más de dos rivales.

A lo rol. Hay puntos de habilidades para ir mejorando al personaje. No está el típico árbol de habilidades sino que se trata de ir adquiriendo esas mejoras con el dinero de monedas que se van recolectando. Buscar en cada rincón del mapa lleva a colectar ese dinero. Están los libros de aventura en los que se van registrando esas mejoras. Se pueden elevar los niveles de supervivencia, forma física, pelea (para el cuerpo a cuerpo), combate (para disparos) y capacidad de carga (esta es la más necesaria ya que es hermoso ir llevando cosas al bolso mientras se explora).

A cuidar la respiración. Otra variante del juego es la resistencia en el momento de colgarse de los muros o a la hora de correr o en el momento de cargar el cuerpo de un adversario reducido.

Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda)
Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda) (Prensa Bethesda)
Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda)
Captura de imagen del videojuego Indiana Jones y el Gran Círculo en Xbox. (Prensa Bethesda) (Prensa Bethesda)

La IA. Lo malo es la respuesta de los enemigos en momentos de combates. Pasa en el mapa del Vaticano. En un momento Indiana Jones se descuelga de una soga, cae parado al medio de un patio repleto de personas y nadie advierte esa anomalía. Otra falla habitual es pegarle un golpe de puño a un enemigo y escaparse unos metros y que el enemigo deje de buscar a Indiana Jones. Al menos en el nivel “normal”, la IA deja sinsabores. Mejora en los siguientes niveles. El sigilo no inventa nada. Hace rato que los videojuegos necesitan una revolución en este apartado. Algo que no sea tirar botellas a un punto lejano para que el rival vaya a ver qué pasa. Tampoco va más lo de esconder cuerpos, usar trajes. Si bien en la dinámica de Indiana Jones es suficiente, podría haber algo innovador.

El malo. Como todo buena historia hace falta un buen malo. Y en esta entrega es Emmerich Voss. Como la historia está ambientada en tiempos de fascismo, esa ideología va rodeando el devenir de la aventura.

El látigo. El uso del látigo va para golpear rivales y para colgarse a salientes. Cumple. No hay Indiana Jones sin látigo.

Se ve bien. El juego visualmente está bien. No es un portento audiovisual: hay una escena en la que se vierte vino en un recipiente y ahí es posible ver la limitación gráfica. Lo que es de altísimo nivel es el detalle en afiches de mapas como el del Vaticano.

Libertad. Hay un buen margen para la exploración más allá de que el avance por la historia es más o menos directo. No hace falta completar las tareas de cada zona para avanzar en la historia. De modo que el tiempo que la aventura lleva depende de cada jugador. La recomendación es explorar, explorar y explorar. La aventura puede resolverse en unas 15 horas.

Rompecabezas. Los famosos puzles... hay algunos muy simples y otros que detienen el avance. Ninguno “imposible”. Y hay una cámara de fotos que simplifica la acción. La cámara se consigue en los primeros compases de la historia.

El diario. Es muy bueno el diario en el que Indiana Jones va anotando lo que hace. Los gráficos y la info que hay disponible es un juego dentro del juego. Y para la jugabilidad sirve para marcar hacia dónde ir en las regiones que el personaje recorre.

En definitiva, Indiana Jones y el Gran Círculo es un videojuego que no decepcionará a fans de Indy. Está por verse si enamora a los no-fans.