La Justicia sigue ocupando el centro de la polémica
Yanicelli y Yabur utilizaron una estategia calcada. Carlos Paillet.
Los 31 procesados en el juicio que se realiza en los Tribunales Federales de Córdoba tuvieron su oportunidad de hablar antes de que arranque, hoy, la ronda de testigos. Un rápido análisis de lo que dijeron los ocupantes de los banquillos arroja una primera constatación: las repetidas peroratas de Luciano Benjamín Menéndez y la cerrada defensa de Jorge Rafael Videla al accionar del terrorismo de Estado tuvieron un efecto público que no fue más allá de lo que se esperaba de ellos; pero, pese a los roles y jerarquías, no se los compara ni por asomo con el vendaval que levantaron las denuncias que le dispensaron a ex y actuales magistrados federales dos pesos pesados del hampa policial de aquellos años: Yamil Yabour y Carlos Yanicelli.
Ambos usaron una estrategia calcada: despegarse de las atrocidades de las que están acusados transfiriendo responsabilidades a la Justicia. Como ya lo había hecho Yabour, Yanicelli agitó ayer la lengua contra el camarista Luis Rueda, y hasta mostró una foto en la que, aseguró, el aludido juez comparte una reunión con los vicecomodoros de la aviación militar Amedey y Trillo. Amedey era jefe del Servicio de Inteligencia de la Aeronáutica (SIA), que tenía su sede en el centro de la ciudad de Córdoba. Además, en esa foto, según Yanicelli, está presente el abogado Víctor Trillo.
Rueda, aturdido por la mención, dijo a este diario que no había visto la foto, aunque reconoció que puede tratarse de un encuentro "familiar", ya que, admitió, conocía a Amedey y, por razones de estudio, al abogado Trillo.
Desde la Casa de las Tejas, apuraron un comunicado para despegar a Trillo del Gobierno, a raíz de que el defensor Jorge Agüero aprovechó la puesta en escena de Yanicelli para vincular al letrado con los Servicios de Inteligencia de la Aeronáutica y con la Casa de las Tejas.
Yanicelli advirtió que tiene más documentación para ventilar; y algunos exponentes de los Tribunales piensan qué hacer con antiguas postales hoy incómodas y comprometedoras.

