Ciudad, desarrollo y conocimiento
El Municipio debe orientar y encauzar el accionar de los privados hacia el bien común, compatibilizando sus objetivos con las metas de la ciudadanía.
Hace milenios que los hombres vivimos en las urbes que construimos y en un mundo cada día mas urbanizado. La ciudad es la gran protagonista de nuestra existencia social, es el gran fenómeno social cultural económico y político y es también nuestro lugar de elección con sus espacios y construcciones destinados a la gente.
Se entiende que “ser ciudadano” significa poder acceder a vivir en “nuestro lugar” en forma plena, con bienestar y dignidad, o sea algo bastante más que habitar.
El gran estratega de Atenas, Pericles, siglo V A.C, ya decía que lo más horroroso y lo más hermoso está destinado a suceder en la ciudad.
También podemos decir que ésta constituye la mayor confluencia sinérgica de la humanidad y es en síntesis la más grandiosa construcción del género humano. Bajo esta visión, no caben visiones fatalistas ni de falso optimismo, resulta una obligación procurar que los procesos de urbanización construyan ciudades, las “polis” de dignidad ciudadana basadas en la armonía entre el territorio y la sociedad.
Se estima que en lo próximos 30 años, el mundo alcanzará los 10.000 millones de habitantes, en su mayoría urbanos y metropolitanos, mientras tanto, las urbes siguen teniendo problemas cuya gravedad y falta de solución no se compadece con las posibilidades del género humano, como los grandes desequilibrios en lo social, en lo económico y en lo ambiental, todo bajo sistemas políticos de baja calidad.
Córdoba contiene, en distintos grados, muchos de los grandes problemas urbanos de nuestra época, agravados desde su condición de ciudad de provincia del subdesarrollo: pobreza, marginalidad, desempleo, inseguridad, congestión de tránsito y transporte, saturación espacial y hacinamiento, contaminación ambiental, carencia de agua y saneamiento, déficit de energía y de sistemas de comunicación; A éstos debemos agregar limitada preservación del patrimonio histórico y baja calidad paisajística. Y últimamente hasta hemos comprobado que no estamos debidamente protegidos ante cataclismos emergentes como sequías, inundaciones, temporales, y otros de origen antrópico o no.Todo con importante repercusión en el estado de ánimo de los ciudadanos
Muchos de estos problemas en los últimos tiempos se han visto agravados en forma creciente y acelerada, razón por la cual es necesario poner la mira en el cumplimiento de las responsabilidades de los gobiernos pertinentes. Especialmente en la indelegable e irrenunciable función de control, derivada de la de regular y ésta a su vez de la de planificar, lo que debiera realizarse con seriedad y consistencia técnica. Y jurídica. Así el Municipio debe orientar y encauzar el accionar de los privados hacia el bien común, compatibilizando sus objetivos con las metas de la ciudadanía. Entre los temas mas acuciantes de Córdoba en este sentido tenemos la congestión del tránsito, el saneamiento, energía y agua potable, resultantes todos de falta de previsión y estudios coherentes y consistentes, es decir de falta de una planificación seria, basada en políticas de estado, estrategias consensuadas y una gestión eficiente, con la debida voluntad política para lograr marcos normativos y administrar su operatoria.
Por ejemplo, no siempre se trata de echarle la culpa a la infraestructura o a su falta, en muchos casos se trata de no haber estudiado adecuadamente las posibilidades territoriales de sustentabilidad y sostenibilidad, así como de gestión, v.g. financiamiento, antes de permitir procesos de urbanización como ocupación, densificación, cambios de actividades.
El caso del tránsito vehicular es típico, mayor densidad edilicia, más población, mas actividad comercial, mas tránsito, siempre sobre la misma red vial y con inmensas restricciones para ampliar la capacidad vial o hasta de mantener la existente. Algo similar acontece con los desagües cloacales que además de contaminar suelos intra y extraurbanos, colapsan y revientan por sobresaturación. En Córdoba, la no planificación avanza en el peor de los rumbos.
Nuestra Facultad cumple el rol de proveer Formación Superior pertinente a los recursos humanos que van a actuar en esta dimensión y se procura que sean concientes de su responsabilidad social en la construcción de la ciudad.
Planificar los asentamientos humanos en todas sus dimensiones, en una cuestión de Estado y es parte de la cultura ciudadana que lo reclama a los gobiernos para lograr soluciones y tener previsibilidad, con vocación de ordenar, regular y gestionar las cuestiones ciudadanas en base a un manejo racional de recursos con criterios de bienestar colectivo. De este modo, estaríamos frente a una lógica secuencial y virtuosa de políticas de Estado, planes y programas para una gestión estratégica.
Este sendero adquiere virtuosismo cuando a la voluntad y vocación política se aplica conocimiento, es decir, información calificada, procesada y correctamente direccionada. De las crisis no se sale con piloto automático sino con acciones deliberadas y concientes, basadas en estudios e investigaciones de gran rigor técnico y científico.
En nuestra Facultad todas las carreras tienen en distinta medida, asignaturas de alta correlación con la temática urbana.
La ingeniería Civil capacita para resolver y gestionar casi todos los problemas relacionados con los servicios de infraestructura y equipamientos, como agua, energía, electricidad, combustibles. Además hay centros de estudio e investigación dedicados a temas como transporte y tránsito, saneamiento, ambiente, planeamiento y territorio, Infraestructuras y equipamientos, gestión y evaluación de proyectos. También existe alta capacitación en temas como, sistemas energéticos, grandes mecanizados, informatización de sistemas avanzados como el de comunicaciones. En suma se puede afirmar que nuestra Facultad constituye una importante cantera de recursos del conocimiento y experticia para aportar a todo proyecto que procure una ciudad mejor.
* Decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba

