Un puñado de intocables en el fútbol
Siempre en la A. Sólo Boca e Independiente jugaron todos los torneos de AFA desde 1931. El 2011 se llevó a segunda división a dos grandes de Sudamérica: River y América de Cali. Repasá la historia de los clubes del fútbol cordobés.
La frase es un clásico a la hora de predecir el fin de un ciclo que parece asociado a la eternidad. "Si cayó el Imperio Romano, mirá si no va a caer (fulano de tal)". Desde este año, buscándole un paralelismo futbolístico, el dicho podría cambiarse a "Si cayó River..."
El 2011 terminó llevándose a dos históricos del fútbol sudamericano, como los millonarios (el máximo ganador del profesionalismo de la AFA) y el América de Cali (cuatro veces finalista de la Copa Libertadores –dos de ellas ante River– y decano del fútbol colombiano). Las dos entidades caídas en desgracias escaparon así del selecto y cada vez más reducido lote de clubes americanos que no conocen el amargo sabor de perder la categoría y soportar el dolor del "ya no ser".
Para empezar, en la historia de la AFA sólo dos clubes pioneros de la era rentada (en Buenos Aires comenzó en 1931) no faltaron nunca: Boca e Independiente, los únicos protagonistas de todos los torneos disputados hasta nuestros días.
El Xeneize, 24 veces campeón profesional, fue un abonado a la lucha de los puestos de vanguardia, pero también vivió sus jornadas de angustia en 1949, cuando parecía inexorable su destino de Primera B.
En épocas sin promedios, Boca llegó a la jornada final de ese año cerrando las posiciones, a un punto de Lanús, rival de la última fecha del campeonato. Un empate salvaba al granate y sólo la victoria aseguraba la permanencia de los de la Ribera. Al final, fue 5-1 para Boca, un resultado que despertó suspicacias por la floja labor del derrotado, condenados por siempre con el manto del soborno, una situación que nunca pudo comprobarse.
Después del susto, Boca fue el protagonista de siempre, con algunas temporadas de bajo rendimiento (llegó a estar en zona de descenso durante varias fechas del Metro ‘80), pero nunca más dependió del último resultado del torneo para respirar aliviado.
Por el lado de Independiente, la cosa no llegó a ser tan dramática, por más que en su historia cosechó dos últimos puestos: el del Clausura 2002 y el Apertura 2010. Los promedios fueron su tabla de salvación.
Grandes de AméricaEn el continente, son pocos los clubes que no conocen el descenso. De ellos, Peñarol y Nacional son los más longevos, con más de un siglo en el círculo superior, desde 1900 y 1901, respectivamente. Le sigue The Strongest, de Bolivia, que llegó a la Primera en 1914 y ya nunca más retrocedió.
En Perú, Universitario permanece en la cima desde su llegada a Primera (1928), lo mismo que Colo Colo (Chile, 1933) y Deportivo Táchira (Venezuela, 1974). En Brasil, la particular estructura de sus torneos, con campeonatos estatales, hace difícil el análisis. Sí puede decirse que desde 1987, cuando se creó la Copa Unión (luego Brasileiro), no descendieron Cruzeiro, Flamengo, Internacional, Santos y Sao Paulo.
En Colombia, desde su profesionalización (1948) jugaron todos los torneos Atlético Nacional, Santa Fe y Millonarios. En México, desde 1943, lo hacen América y Guadalajara.
El 2011 se llevó un par de “intocables”. Los que quedan presumen de su categoría, desafiando a la utopía de la eternidad.
Los grandes de la LigaEn el ámbito local, los grandes de la Liga Cordobesa tuvieron sus vaivenes, aunque los dos más tradicionales –Belgrano y Talleres– jamás retrocedieron de división. Los celestes miraron la segunda categoría de cerca (disputaron un cuadrangular para mantenerse en 1967 junto a Instituto, Lavalle y San Lorenzo) y Talleres la tuvo complicada en 1954 y 1971 y hasta llegó a ser último del Zonal '72.
Sí descendieron Instituto (cuatro veces) y Racing (dos), que debieron reencauzar su histórico protagonismo desde la Primera B.
Instituto sufrió su primer descenso en 1940, cuando finalizó último en una campaña para el olvido: tres triunfos, cuatro empates y 11 derrotas, quedando a tres puntos de San Lorenzo, cuatro de Sportivo Belgrano y cinco de Córdoba Central (ya desaparecido). Volvió en 1942, pero tres años más tarde, en 1945, cayó nuevamente a segunda, esta vez en un final más apretado, a sólo un punto de los penúltimos (San Lorenzo y Huracán).
En 1989, con el Institutito, vivió una situación que lo comprometió seriamente, porque en 1990 descendió además con el equipo principal de la Primera de AFA al Nacional B, un torneo que establecía que los equipos indirectamente afiliados que perdían la categoría volvían a su liga de origen, lo que hubiese condenado a los de Alta Córdoba, en sólo un año calendario, a pasar de la máxima categoría de AFA a la B de la Liga Cordobesa. Por último, este año volvió a descender.
Racing empezó a participar de los torneos de la Liga Cordobesa en 1936, aunque su debut no fue el más auspicioso. En su primer torneo compartió el último puesto con Instituto, lo que obligó a un desempate entre ambos. El primero fue empate 3-3 y en el segundo triunfó la Gloria 2-1, condenándolo a segunda. Regresó en 1943, pero en 1955 nuevamente sufrió un retroceso. Al igual que en su anterior caída tuvo que recurrir a partido de desempate (esta vez ante Peñarol), pero tras igualar 2-2 en la ida, el segundo nunca se jugó al comprobarse un intento de soborno por parte de sus dirigentes.
